Un hombre ha sido denunciado por haber disparado presuntamente a un gato en Oliete. El suceso se produjo el pasado martes 29 de septiembre en uno de los dos puntos de alimentación para gatos que hay distribuidos por la localidad. El SEPRONA se encuentra investigando los hechos.
La Asociación Buenas Pulgas Oliete ha condenado el suceso, denunciando la "falta de concienciación ciudadana contra el maltrato animal". Una de sus integrantes, Ana Pérez Lisbona, explica que no es la primera vez que sufren un episodio de violencia hacia los animales. "Hace tres años se acabó con la vida de varios gatos durante tres días seguidos, incluso se tuvo que poner una cámara de seguridad. También hemos tenido atropellos. No entendemos como hay personas que pueden ejercer daño a animales sin sentir el más mínimo remordimiento", explica.
En este último caso, se ha vuelto a llegar al extremo y por ello han interpuesto una denuncia ante la Guardia Civil. Varios testigos encontraron al gato ya fallecido y con rastros de sangre en la cabeza. El supuesto autor de los hechos también propició una patada a otro de los gatos que a día de hoy todavía presenta una herida.
La asociación de la que Pérez forma parte nació precisamente para el cuidado de estos animales y aunque se ha avanzado en varios aspectos reclaman más apoyo. Señalan que todavía "hay mucha gente que no tiene el mínimo respeto por el mundo animal". "No entienden que lo que ha ocurrido en esta ocasión es un delito. También sabemos de casos en los que vecinos han disparado a gatos en otros pueblos. Faltan medios, ayuda, veterinarios...Pero sobre todo conciencia", lamenta.
El Ayuntamiento también ha mostrado su rechazo hacia "cualquier acto de violencia contra animales" como el que se ha vivido recientemente en el municipio. El alcalde, Rogelio Villanueva, reconoce que Oliete, igual que otros tantos pueblos, cuenta con una gran proliferación de gatos callejeros que reciben el cuidado de algunos vecinos. Aun así, el primer defil defiende que "para un pueblo pequeño es complicado hacer más para controlar las colonias felinas". "Compramos pienso, aunque no todo el que querríamos, también tenemos puntos de alimentación...Vamos llevando este tema como podemos, pero no llegamos a todo. Solo tenemos un aguacil para todas las tareas", explica Villanueva.
Aun así, ambas partes coinciden en que nadie debería llegar al extremo de matar a ningún animal. Se remiten a la investigación, y a la condena de los hechos.








