Mientras nuestros dirigentes locales se dedican a olfatear flores, asistir a las presentaciones de giras de raperos, o promover proyectos que honren a los caspolinos ausentes, nuestra ciudad sufre un desgobierno sin precedentes.

Oleadas de actos vandálicos, reyertas y agresiones, son ya el pan de cada día.

Asuntos de gran relevancia sin avance alguno pese a que fueron caballo de batalla electoral como la solución de las humedades de la Colegiata, la urbanización del Batán o la aprobación urbanística de Chacón, demuestran la capacidad de gestión del Equipo de Gobierno.

Otros con atrasos manifiestos como la aprobación del PEI del Dique, la puesta en marcha de la iluminación de dicho barrio, o la reparación de la iluminación de la carretera que le da acceso son muestra del abandono recurrente.

Gestiones del día a día sin atender como los porteros de fin de semana en instalaciones deportivas o la accesibilidad de pabellones y oficina de turismo, junto con las modificaciones de una ordenanza cívica aprobadas en pleno y sin publicar desde hace más de 1 año y medio, o las reclamaciones del colectivo de la policía local completamente desatendidas muestran el pasotismo por la gestión municipal o la flagrante incapacidad de nuestros dirigentes, dedicados enteramente a las publicaciones en RRSS y la asistencia a actos de carácter festivo y cultural.

Lamentamos profundamente que nuestro Ayuntamiento se dirija más como un parque de atracciones o un centro comercial que como una ciudad próspera y de futuro que se preocupe del bienestar de sus vecinos, pero sabemos que la culpa no es más que de mirarse cada mañana en el espejo equivocado, aquel que los nuevos tiempos han traído y donde un buen «reel» o una preciosa «story» son todo lo que el político necesita para dar por cumplida una jornada de trabajo.

Cristian Poblador. Somos Caspe