Una decisión que si se hubiera desarrollado habría sido un auténtico mazazo para el mantenimiento de la población en el medio rural fue la pretensión del Ministerio de Transportes, que anunció en 2023 la supresión de paradas del bus de concesión estatal en 111 municipios aragoneses. 151.651 ciudadanos se iban a ver obligados a hacer transbordos para utilizar rutas de largo recorrido que atraviesan sus pueblos, pero que se pretendía que no parasen.

Hay decisiones gubernamentales de dos tipos: las que contribuyen a matar el territorio y otras que hacen que la vida pueda seguir, ofreciendo servicios imprescindibles. Cuando se habla de la despoblación no basta con estudios estratégicos, muy bonitos en el papel, pero que, en muchas ocasiones, no se concretan.

Ante ese problema, las Cortes de Aragón aprobaron por unanimidad una iniciativa del PP y Cs, reclamando una rectificación al Ministerio en las nuevas concesiones. El PP responsabilizó al Gobierno autonómico socialista de no ponerse de acuerdo con el Gobierno de Sánchez. El departamento aragonés de Vertebración del Territorio exigió más paradas y una compensación por el coste millonario de asumir líneas nacionales de ámbito autonómico.

Por el contrario, sí ha sido eficaz para el mantenimiento de la población en el medio rural la reordenación y mejora del servicio de transporte interurbano llevada a cabo por el Gobierno aragonés y que ha disparado los usuarios en más de un 13 %. Cuando se ofrece un buen servicio, la población lo usa y lo agradece. Tras aumentar las frecuencias y reducir las tarifas, los viajeros semanales han alcanzado los 324.256. El nuevo servicio garantiza también la conexión de los pueblos pequeños con las cabeceras comarcales.

La nueva concesión ha extendido la cobertura a todos los núcleos con al menos 10 habitantes, ha ampliado las frecuencias y ha reducido el precio de los billetes. Para conseguir esos objetivos, la aportación de la Comunidad Autónoma se ha duplicado. El servicio anterior, prestado por el Ministerio, era deficiente y dejaba demanda sin atender.

Carlos Sauras