Quince minutos bastaron para convertir meses de trabajo en incertidumbre. La granizada que cayó este lunes sobre Calanda ha afectado, según las primeras estimaciones, a entre 650 y 800 hectáreas de melocotoneros, almendros y olivos. En algunas parcelas, los daños alcanzan el 90 % o incluso el 100 % de la cosecha. Tras cada porcentaje hay explotaciones familiares, jornales, inversiones y una campaña que debía sostener buena parte del año.

Ahora corresponde evaluar con rigor, pero también actuar con rapidez. Los agricultores comunicarán los siniestros a sus aseguradoras y los peritos deberán determinar el alcance de las pérdidas. Sin embargo, ante un golpe de esta magnitud, el seguro agrario no puede ser la única respuesta. El Gobierno de Aragón y el Ministerio de Agricultura deben coordinar una valoración urgente y habilitar ayudas directas, bonificaciones fiscales, reducciones de módulos y cuotas, además de líneas de financiación que permitan afrontar la próxima campaña, especialmente teniendo en cuenta la necesaria protección del melocotón Denominación de Origen Calanda y el valor de identidad y marca que aporta al territorio. También será necesario atender a cooperativas, almacenes y trabajadores cuya actividad depende de una cosecha que puede haberse perdido en minutos.

El Melocotón de Calanda, amparado por una denominación de origen, representa empleo, prestigio y arraigo. Proteger a quienes lo cultivan es defender una economía que mantiene población y proyecta el territorio mucho más allá de sus límites.

La creciente frecuencia de episodios extremos obliga, además, a reforzar el sistema de seguros, facilitar su contratación y adaptar coberturas y peritajes a una realidad climática cada vez más agresiva. No basta con acudir al campo cuando ha pasado la tormenta ni con acumular fotografías de los daños. Las administraciones deben estar ahora junto a Calanda con recursos, plazos ágiles y soluciones concretas. La piedra cayó durante cinco minutos; la respuesta pública no puede demorarse meses. El campo no puede esperar otra vez.

Editorial.