Cuando se ha hecho público que la Comisión Europea no ha incluido un fondo específico para luchar contra la despoblación en su propuesta para la política regional europea, y que únicamente ha incrementado ligeramente "el sobre" de nuestro Estado en los Fondos de Cohesión con el objetivo de combatir la baja densidad de población, ha creado entre toda la ciudadanía (y en concreto los que venimos trabajando con las instituciones a nivel regional, nacional y europeo) una mala sensación. No se ha atendido las reivindicaciones y propuestas planteadas ante nuestro desafío demográfico en lo que afecta a las áreas rurales escasamente pobladas. Y ello a pesar de los innumerables contactos mantenidos con autoridades públicas y los pronunciamientos del Comité Europeo de las Regiones y el Parlamento.
Leyendo "la letra pequeña" de la propuesta de la Comisión Europea sobre el marco jurídico y financiero plurianual para los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos para el periodo 2021-2027, si bien es cierto que no se contempla un capítulo especifico en los Fondos de Cohesión que comentaba anteriormente, he de reconocer que hay importantes mejoras si pensamos en la simplificación y claridad de las normas y procedimientos, el reforzamiento de los agentes de la población civil y los siguientes cinco grandes objetivos: Estrategias de Desarrollo Local, fuerte apuesta por la Innovación y la Economía Inteligente (especialmente orientada hacia las PYMEs), La Economía Verde y la Conectividad. Mejoras estas, que debidamente canalizadas hacia las realidades de las zonas escasamente pobladas, pueden representar una gran oportunidad, si tanto el estado, como las comunidades autónomas y administraciones locales tienen voluntad política, visión estratégica y se dotan de capacidades técnicas para aplicarlo a sus territorios más frágiles.
Lamentablemente, mucho me temo que debido al escaso peso poblacional y limitada capacidad de influencia en el contexto nacional, las zonas escasamente pobladas no tengan ninguna oportunidad de conseguir que nuestras autoridades apliquen a nuestro gravísimo problema las posibilidades y ventajas antes mencionadas. Es por tanto necesario que los propios reglamentos de los fondos fijen de forma inequívoca y explicita la necesidad de aplicar las medidas y recursos que la UE pone a su disposición en el mundo rural, especialmente en aquellas zonas que llevan sufriéndolo desde hace muchos años.
Llegados a esta situación creo que lo más oportuno es pedir a la Comisión, en forma de alegación: 1º que amplíe y explicite el alcance de los cinco grandes Objetivos Políticos de su propuesta, introduciendo de forma explícita la necesidad de abordar a través de ellos nuestro reto demográfico. 2º que este mismo precepto se plasme de manera explícita en el reglamento del Feader el apoyo a las actividades económicas (a las nuevas y a las ya existentes) que no están relacionadas con el sector primario, adscribiendo a este capítulo un porcentaje mínimo de los recursos de este fondo. 3º Que puesto que la existencia de territorios con baja densidad de población es uno de los criterios utilizados para determinar la asignación de fondos a cada uno de los Estados miembros, se obligue a las diferentes autoridades de gestión de cada país a emplear el montante adicional en las áreas rurales más escasamente pobladas de dichas regiones escasamente pobladas.
Por último, no me queda más que sugerir a nuestro gobierno de España que la asignación de fondos realizada por la Comisión, que resulte de computar la "baja densidad de población", se apliquen íntegramente a combatir la despoblación y los efectos negativos de la misma allí donde este fenómeno se manifieste. Y a los gobiernos autonómicos y locales les pediría que elaboren programas operativos para la aplicación de los fondos que, aunque hayan de atenerse a los 5 objetivos políticos planteados por la Comisión, den clara prioridad a la consecución de resultados en las áreas más escasamente pobladas.
No tengo la menor duda que si la Comisión acota el destino de los fondos extra que llegarán a España por baja densidad de población, los refleja en el futuro "Acuerdo de Asociación" que se firme, y nuestros gobiernos los aplican a la consecución de resultados en las áreas escasamente pobladas, nuestro reto demográfico se habrá iniciado.
*Presidente CEOE Teruel

