Desde la asociación cultural amics del Chapurriàu y dada la confusión y multitud de opiniones que a veces rodea el tema que nos ocupa, hemos querido poner en claro cuáles son los puntos clave de nuestro ideario y los objetivos que perseguimos en defensa de nuestra lengua:
-Somos una asociación aragonesa de gente nacida o vinculada a esta tierra cuya variante lingüística es la llamada Chapurriàu, chapurreau, chapurreat. Buscamos el reconocimiento, conservación y puesta en valor de esta lengua y del término que le da nombre.
-No estamos afiliados a ningún credo político. Al margen de las opiniones y expresiones a ese respecto que pueda tener cada miembro como individuo, la asociación en su conjunto es apolítica y busca entablar relaciones constructivas con todos los partidos e instituciones sean del color político que sean.
-«Chapurriàu» es el sustantivo con el que denominamos a nuestra variante lingüística y no es un sinónimo del verbo castellano chapurrear.
-Hoy por hoy, no conocemos el momento histórico exacto en que empezó a utilizarse el vocablo Chapurriàu para referirse a nuestra lengua, pero podemos afirmar con certeza que como mínimo seis generaciones lo han estado haciendo habitualmente, por lo que desde nuestro punto de vista, su legitimidad y arraigo popular están fuera de toda duda y por encima de cualquier neologismo recién inventado.
-Chapurriàu es la única palabra que identifica sin lugar a dudas, el acento, el vocabulario y los rasgos de la variante lingüística que se habla en nuestra tierra. Por tanto, aceptamos y abrazamos con orgullo esta denominación para nuestra lengua.
-El Chapurriàu es para nosotros la lengua propia de nuestra tierra, la que hemos heredado de nuestros padres y abuelos y cuyas características y particularidades consideramos fundamental conservar y diferenciar de otras lenguas mayoritarias.
-Dichas diferencias de vocabulario, acento y otras expresiones con respecto al catalán y al valenciano, son rasgos que consideramos forman parte de nuestro patrimonio inmaterial y en ningún caso podemos permitir que se pierdan o se descarten a favor de otros más mayoritarios propios de otros territorios.
-No mantenemos que el Chapurriàu sea una lengua ajena o sin relaciones con el catalán, el valenciano o el mallorquín, pero igual que la palabra «valenciano» identifica los rasgos propios, acento, vocabulario y territorio hablante de una lengua con profundas similitudes a la de sus territorios vecinos, creemos que Chapurriàu es la palabra que hace lo propio con la lengua hablada en este sector de Aragón. Por tanto, creemos que dicha denominación debe ser reconocida por las instituciones, y preservarse y fomentarse.
-Desde nuestro punto de vista, llamar catalán al Chapurriàu es negar esas particularidades y diferencias, contribuyendo a una homogeneización con el catalán oriental que acerca a nuestra variante lingüística a su desaparición.
-No somos anticatalanes ni odiamos Cataluña. La mayoría de los integrantes de la asociación tienen numerosos familiares y amigos catalanes e incluso algunos viven o han vivido en dicha comunidad. Somos aragoneses que buscamos proteger nuestro patrimonio sin que ello tenga que suponer atacar el de nadie y por supuesto no es de nuestra incumbencia cualquier valoración de la situación política en nuestra comunidad vecina.
-Con respecto a la escritura del Chapurriàu pensamos que debe regularizarse y reglarse pero no es el objeto ni competencia de esta asociación hacer dicha regularización, que debería quedar en manos de personas adecuadas en la materia, una vez este aceptado y normalizado el término Chapurriàu. La aceptación, reconocimiento y normalización de dicho término si es el objetivo fundamental de esta asociación.
-Prácticamente la totalidad de los hablantes de Chapurriàu son bilingües con el castellano, por tanto, desde la asociación consideramos que el castellano también es nuestra lengua, la defendemos y la consideramos perfectamente válida para cualquier expresión o comunicación tenga o no que ver con el Chapurriàu.
-El castellano y el Chapurriàu han convivido durante siglos, sin que la preeminencia del primero haya supuesto la desaparición del segundo. Nuestro Chapurriàu es por supuesto permeable a otras lenguas mayoritarias como es el castellano y deseamos preservar sus particularidades también de esa influencia, pero igualmente creemos que el castellano es uno de los adstratos lingüísticos del Chapurriàu y algunas de sus palabras, topónimos y expresiones forman parte de este y no son ajenos a nuestra lengua.
Desde nuestra asociación, estamos abiertos al debate y a la discusión constructiva en torno a estos puntos, para poder llegar a acuerdos y consensos amplios con otras personas e instituciones que quieran reivindicar su lengua y ponerla en valor.
Manuel Bel. Presidente Asociación Cultural Amics del Chapurriàu. El mundo del chapurriau


-No mantenemos que el Chapurriàu sea una lengua ajena o sin relaciones con el catalán, el valenciano o el mallorquín, pero igual que la palabra «valenciano» identifica los rasgos propios, acento, vocabulario y territorio hablante de una lengua con profundas similitudes a la de sus territorios vecinos, creemos que Chapurriàu es la palabra que identifica a mas de 15 hablas «chapurreadas» que existen en España, por lo cual nuestra manera de hablar para identificarnos con nuestro territorio al igual que los valencianos, o mallorquines, o formenterencs, o eivissencs , nuestra habla se tendria de denominar MATARRANYENC.
AMEN
No tinc paraules (cat.). El aragonés oriental, conocida al sur como chapurriau, es una lengua propia de norte (Benás) a sur (Balderrobres), que, al igual que ocurre con otras lenguas romances se asemejan pero no son la misma lengua. Recordemos el aragonés o altoaragonés con el castellano, el catalán con el aragonés oriental. La llengua de la nostra chen, de yayos y yayas, pais y mais è o yey lo aragonés oriental y prau. Eso de ver a los fablantes de Ansó, Campo, Chistau… teniendo que agacharse porque los «maestros» y la «comunidad científica de la época» (algunos adheridos a la «filología hispánica» de siglos pasados) les decían que hablaban castellano y se les entendía muy bien muy a pesar de los «baturrismos» es lo que está pasando en el Aragón oriental.
Cualquier persona de la Franja de Aragón no cambia de lengua cuando va a Andorra la Vella, Lérida, Barcelona, Castellón o Valéncia porque habla la misma lengua. No por casualidad esta lengua, el catalán, solo se habla en la zona de Aragón colindante con Cataluña.
Nada, detalles…
La Franja no existe.
Un pequeño detalle.
La Franja existe, es una zona lingüística como tantas otras zonas lingüísticas de España, Europa o el mundo. La Franja de Aragón es la zona catalanohablante de Aragón ya que el catalán, no por casualidad, se habla solo en la zona de Aragón colindante con Cataluña y una parte de Castellón. Esta zona LINGÜÍSTICA debe su nombre a su forma vista en un mapa LINGÜÍSTICO, ya que tiene forma estrecha y alargada, osea de FRANJA. Esta denominación no tiene ningún carácter político sinó puramente filológico. Todos sabemos que en Valderrobres, Morella y Tortosa hablamos la misma lengua. Tantos años fuera de España parecen haber nublado la mente de Santiago.
La franja solo tiene valor político, para adueñarse de parte de Aragon con sus variantes lingüísticas y pasar a formar parte de los ensoñados por algunos Paísos Catalans. Donde solo aparece en los libros de texto catalanes y tantas veces han tenido que rectificar.
Que feliciano Manuel Bel, vive en un mundo de fantasía donde olvida la imposición del castellano y el hecho de que el catalán-«chapurreao» en su propio pueblo está siendo sustituido por esa misma lengua castellana. Mientras apunta a los catalanes pretende tapar la castellanización para facilitarla. Poco amor a su lengua y más si la llama «chapurreado».
La relación entre las palabras «chapurrear» y «chapurreado» es la misma que entre «mear» y «meado». Comprende?
Otro escrito del chapurreao lleno de pseudohistoria.
1- La denominación despectiva «chapurriau»/»chapurreau»/»chapurreao» es de origen castellano y es común en variedades dialectales de toda España. No se como se les ocurre que semejante nombre pueda representar estas variedades.
2- La lengua del Matarranya/Matarraña antes de la conquista era el árabe.
3- Tras la conquista se empiezan a hablar dos lenguas separadas en el Bajo Aragón histórico, en las zonas con más repobladores de los condados catalanes se empieza a hablar catalán, en el Matarranya/Matarraña y Mesquí/Mezquín. En las zonas con más repobladores aragoneses se empieza a hablar aragonés(Alcañiz, Calanda).
4- Los documentos notariales entre los siglos XIV y XVI escritos en el Matarranya/Matarraña están en catalán mientras que los escritos en Alcañiz o Calanda lo están en aragonés.
5- Manuel Bel no puede diferenciar el catalán de Queretes/Cretas del de Alcalà de Xivert(Castellón) pero su anticatalanismo sumado a su pancastellanismo le lleva a mentir y a escribir pseudohistoria que no ha deducido de ningún estudio real sinó de su propia imaginación y cierto asco a todo lo que no sea castellano.
6- La primera referencia a la lengua que hablamos en el Matarranya data del siglo XVI y la llama CATALÁN. No hay ninguna referencia anterior al siglo XX con la denominación «chapurreau» o términos peyorativos similares para el catalán occidental que hablamos aquí.
7- Estudien y lean estudios serios, dejen de leer blogs escritos por personas politizadas y sobretodo VIAJEN!
Pues yo nací en la Ginebrosa hace 72 años y vivo en el Matarraña desde hace 44. Yo lo digo claro, HABLAMOS CATALÁN y HABLAMOS VALENCIANO porque son la misma lengua, lo dicen las universidades, la RAE y el sentido común. En los territorios del Casal de Aragón se hablaba aragonés y catalán, lenguas que se trasladaron a una nueva zona conquistada, el reino de Valéncia. Las zonas conquistadas donde los repobladores catalanes eran mayoría empezaron a hablar catalán que localmente acabaría llamándose «valenciano». En las zonas con más repobladores aragoneses se acabó hablando aragonés que en la actualidad detectamos como influencia en el castellano que se habla en el interior de la Comunidad Valenciana. No por casualidad a esas variedades de castellano-aragonés se las llama también con nombres peyorativos como «cagaldero».
El catalán de Codonyera al igual que el de la Ginebrosa tiene mucha influencia del aragonés pero apenas del occitano como quiere hacer ver la autora del artículo. Haría bien en leerse algún estudio de la UniZar.
En Beceite-Beseit se habla catalán. Se habla más parecido entre Beceite y Tortosa que entre Beceite y Fraga. Se habla más parecido entre Fraga y Lleida que entre Fraga y Beceite. No se si me explico.
La denominación de «catalán» para estas variantes aragonesas es histórica(documentos desde el siglo XVI) mientras que la denominación «chapurriau» no solo es despectiva y moderna(siglo XX) sinó que además es común en muchas zonas españolas para denominar a variantes de otras lenguas como el gallego o el astur-leonés.
No se engañen y sobretodo, dejen de hacer pseufilología, daña la imagen de toda la comarca.
Com a Vallderrobrenca no tinc perqué negar que parlo la mateixa llengua que catalans i valencians. Este secessionisme lingüístic me pareix penós tant si és per un motiu polític d’anticatalanisme com si es per desconeiximent.
Som aragonesos que compartixen llengua en molts catalans i valencians, no cal ser tan capsot.
El término «chapurriau» no puede aceptarse desde el punto oficial y filológico por varias razones:
-Este término no es específico de aquí, se usa por toda España para denominar decenas de variantes de otras lenguas como el gallego, el asturleonés, el castellanoaragonés o en este caso el catalán.
-El término «chapurriau» es relativamente moderno, siglo XX, mientras que la denominación «catalán» se repite desde el siglo XVI para nuestra variante.
-Que ustedes no le den un significado peyorativo no significa que su origen no lo sea. La relación entre el verbo «chapurrear» y el sustantivo «chapurriau» es la misma que entre el verbo «mear» y el sustantivo «meado». Espero que este gráfico ejemplo les ayude a entender.
-Tampoco parecen aclararse entre ustedes a la hora de escoger nombre. Mientras en el mundo académico y cultural el nombre «catalán» está bien consensuado, ustedes se pelean entre decenas de nombres como fragatí, maellà, chapurriat, aragonés, aragonés oriental, tamarità, chapurriau,… ni entre ustedes se aclaran.
Hace una semana vivímos un encuentro de «germanor» en la fiesta del Tossal del Rei entre tres comarcas que hablamos la misma lengua. DEJEN DE DIVIDIRLA.
MÁS CULTURA, MENOS POLÍTICA.
El doctor Javier Giralt de la Universidad de Zaragoza explica muy bien como se desarrolla el catalán en esta estrecha zona lingüística aragonesa colindante con Cataluña:
https://www.google.com/url?sa=t&source=web&rct=j&opi=89978449&url=https://ifc.dpz.es/recursos/publicaciones/32/82/03giralt.pdf&ved=2ahUKEwiqveaz5Z2AAxUHUqQEHS3mAU8QFnoECDUQAQ&usg=AOvVaw3sMJnpZJeYj9Tzq5xDiHhv
Jose Manuel Bel Albesa haría bien en buscar la palabra «valenciano» y «balear» en el diccionario de la RAE:
-Valenciano:
https://dle.rae.es/valenciano
6. m. Variedad del catalán que se habla en gran parte del antiguo reino de Valencia y se siente allí comúnmente como lengua propia.
-Balear:
https://dle.rae.es/balear?m=form
6. m. Variedad del catalán que se habla en las islas Baleares.
La pseudofilología que hace la asociación del chapurreau es vergonzosa y terraplanista.
Como aragonés catalanohablante solo puedo sentir pena y vergüenza ante una gente que denomina a la lengua de nuestros ancestros de forma peyorativa y que considera «convivir en armonía» el hecho de que todo se haga exclusivamente en castellano.
Recuerdo perfectamente un comentario de Manuel Bel en el que apoyaba que los pregones de Valderrobres-Valldarrores fuesen solo en castellano y no bilingües porque según él así son más respetuosos. Osea que el presidente del chapurriau está en contra del chapurriau, nada sorprente para los que conocemos a estos pancastellanistas.
Soy aragonés y hablo catalán, no chapurreo nada,
Erre que erre, las mismas confusiones -más que confusiones intenciones- y prejuicios de siemore. Sin ninguna base científica y únicament guiados por un suicida afán de difernciarse, que es justamente lo más nefasto para una lengua en esta nueva coyuntura global. Una reiterada y machacoma «EXCUSATIO NON PETITA», que acaba siendo una «ACUSATIO MANIFIESTA» de animadversión a los vecinos -que al fin y al cabo son mucho más que vecinos, puesto que compartimps lengua y dialecto (tortosino)- , por muchas lisonjas , falsas, que se deslicen en el texto. Sincerament, flaco favor hacen estos señores a su lengua con sus actitudes irraionales y basadas únicamente, por mucho que lo nieguen, en prejuicios claramemte extraqlingüísticos. Y estan muy lejos de mantenerr una actitud razonable y conciliadora. Una actitud que les lleva a mantenerse en su postura equivocada, sectaria i acientífica iy que les impide ser capaces de adoptar la única posición razonable posible, que seria admititr la unidad de la lengua -algo que además no está reñido en absoluto con el uso de formas dialectales- y la adhesión a una normas comunes. No hay más, y no puede haber equidistancia en este tema, no nos engañemos. Ni nos dejemos engañar, al contrario: dejémoslos en evidencia hasta que languidezcan del todo, puesto que no tienen ningún futuro. y atentan contra la verdad objetiva y la ciencia filológica, y si me apuran hasta contra el sentido común.
La reconquista y el poblamiento cristiano de los siglos XII-XIII supuso un cambio radical en los usos lingüísticos del Bajo Aragón. Las lenguas romances habladas por los nuevos pobladores sustituyeron al árabe, idioma utilizado durante cuatrocientos años por la mayor parte de la población del Bajo Aragón. El uso de las dos lenguas importadas -castellano y catalán- se ha mantenido, con pequeñas variaciones, durante los ochocientos años de civilización cristiana, todavía vigente.
La lengua latina se expandió por toda la Península Ibérica y desplazó a las diferentes lenguas prerromanas. Durante el dominio árabe del Bajo Aragón, los mozárabes (cristianos que vivían en el territorio musulmán de Al-Ándalus) seguían utilizando el latín como lengua familiar y litúrgica. Mientras tanto, en los territorios cristianos, el latín culto iba evolucionando lentamente y se mantuvo como lengua litúrgica, jurídica, literaria y docente. El latín vulgar fue degenerando hasta dar origen a las diferentes lenguas romances, que no son otra cosa que latín mal hablado. Algunas de esas lenguas romances, las más predominantes, se fijaron mediante la escritura y han llegado a nuestros días.
Los territorios no hablan, no tienen lengua. Sólo hablan y escriben las personas. El territorio es el lugar donde viven y hablan sus habitantes, que pueden utilizar una o varias lenguas con carácter único, mayoritario, minoritario o incluso familiar. El lenguaje es el medio convencional más expresivo que tenemos los humanos para comunicarnos. En los siglos XII y XIII, el territorio bajoaragonés fue poblado mayoritariamente por dos grupos humanos que tenían como medio de expresión dos formas distintas de hablar mal el latín: unos hablaban la lengua que acabaría llamándose catalán; y otros, la que acabaría llamándose español.
Los documentos oficiales del siglo XIII, referentes al Bajo Aragón, de los que yo tengo noticia, están escritos todos en latín. En esa lengua se redactaron las donaciones de villas y castillos, y también las cartas de población. No obstante, en los pueblos de habla catalana, ya se redactaban en catalán muchos documentos notariales de carácter civil, como testamentos, capitulaciones matrimoniales, contratos de censos, arrendamientos, cartas de pago, etc.
En el siglo XIV, concretamente en los primeros meses de 1337, los frailes calatravos de Alcañiz otorgaron privilegios a los habitadores de cuatro aldeas de Mont-roig/Monroyo: Pena-roja/Peñarroya, Ràfels/Ráfales, Bellmunt/Belmonte y Fórnols/Fórnoles. Estas cuatro aldeas, en virtud de los mencionados privilegios, quedaron segregadas (con sus propios términos y Concejo) de la jurisdicción, término y Concejo de Mont-roig/Monroyo. No obstante, seguían vinculadas a la encomienda calatrava de Mont-roit/Monroyo.
Se les otorgó el título de “villas”, con su correspondiente autonomía municipal. El otorgamiento se materializó en cuatro documentos idénticos donde sólo cambiaron los nombres de cada pueblo. Los cuatro están redactados en castellano, pero con una particularidad: los poderes de legación otorgados por cada una de las cuatro villas a su representante legal, para la firma de aceptación del convenio en Alcañiz, se redactaron en catalán. La convivencia de ambas lenguas en el mismo documento denota la naturalidad, la libertad y el respeto mutuo que existía entre ambas comunidades lingüísticas.
Es extraño que Manuel haya olvidado que no podemos diferenciar el catalán de una persona de Calaceite/Calaceit y Vinaròs o que haya obviado la cantidad ingente de apellidos toponímicos catalanes que hay en el Matarraña desde la edad media(incluido su segundo apellido, ALBESA) como:
CENTELLES
CALAF
PRADES
CELMA
SIURANA/SEGURANA
QUEROL
ALBESA
CERVERA
GUIMERÀ
VILALTA
PONS
CLUA
TORÀ
BALAGUER
SUNYER
ALCOVER
CARDONA
RAJADELL
CLARAMUNT
PRATS
ABELLA
PALLARÉS
MOLSOSA
OLLERS[ollés]
FONTCOBERTA
TREMP
SEGARRA
ALBIOL
ALENTORN
MIRALLES
ANGUERA
CAMARASSA
OMEDES
ESPALLARGUES
VILAGRASSA
VIVER
SORRIBES
Cuentos para esconder que en realidad una persona del Matarranya o del Mesquí no cambia de lengua cuando va a Cataluña o Valéncia pero sí cuando va a las zonas donde hablan aragonés y occitano. Lamentable el anticatalanismo de esta mujer
La primera denominación documentada en la que se hace referencia a la lengua que hablamos en el Matarraña data del siglo XVI y la llama CATALÁN.
«LAS LENGUAS DE ARAGÓN EN EL SIGLO XVI SEGÚN EL ARZOBISPO HERNANDO.
Hernando de Aragón y Gurrea (1498-1575) nieto del rey Fernando el Católico, arzobispo de Zaragoza desde 1539 y virrey de Aragón desde 1566; incluyó en su inédita Historia de Aragón una esquemática descripción de la situación idiomática del reino en aquel momento. Las apreciaciones metalingüísticas de don Hernando se alejan de las interesadas tergiversaciones de la mayoría de los testimonios coetáneos para ajustarse bastante a la realidad:…. “describió la existencia de numerosas lenguas en Aragón y su entorno inmediato (aragonés, catalán, castellano, gascón, vascuence), señaló la presencia de un área catalanófona en las comarcas orientales, distinguió nítidamente el aragonés del castellano y percibió el proceso de castellanización del valle del Ebro.
La historia se contaba entre las principales inquietudes intelectuales del arzobispo. Su poder político y eclesiástico le facilitó el acceso a la información, por ejemplo, sabemos que envió a varios servidores a instituciones situadas en lugares remotos del reino (San Pedro de Siresa o San Victorián de Asán) con la finalidad de explorar sus archivos. La precisión de algunos de los detalles que recogió sobre las lenguas de Aragón hace pensar que en este campo también contaba con datos de primera mano. Alude a cinco lenguas diferentes que se hablaban en Aragón o su entorno inmediato: “vascuence, occitano gascón, catalán, castellano y aragonés”. Salvo las dos primeras, de todas se dice que eran utilizadas dentro del reino. Además, se menciona la existencia de algunos dialectos derivados de la mezcla de esos idiomas. El arzobispo habla del euskera para demostrar la nítida distinción étnica entre los pueblos vascón y aragonés, el bazcongado o vizcaíno era el idioma propio de los territorios de Navarra, Vizcaya —(en alusión a las tres provincias vascas de la Corona de Castilla y la Tierra de Vascos; la zona de habla vasca al norte del Pirineo)—, y su límite oriental estaba definido por el río Aragón. Así, el idioma propio de Sangüesa era el euskera, mientras que el de Sos era el aragonés; este romance también se empleaba en otras localidades navarras emplazadas en la margen oriental de ese curso fluvial, como era el caso de Tudela.
Sobre el gascón simplemente indicó que se hablaba en las tierras gasconas colindantes; el occitano se empleaba también en los tratos transfronterizos, quizás porque se era consciente de que en algunos lugares (Jaca, Canfranc)era o había sido en el pasado el idioma más extendido.
Respecto al catalán,el razonamiento del arzobispo era el siguiente:“nadie en Cataluña hablaba aragonés, frente a la ausencia de locutores de aragonés en Cataluña, el idioma catalán ,también llamado lemosín propio de Cataluña y Valencia había penetrado en una extensa zona de Aragón que se precisa: Monzón y su tierra, Fraga, Fabara, Maella, Torre del Compte,La Fresneda, Valderrobres, Beceite, Fuentespalda, Monroyo, Aguaviva y algunos pueblos turolenses colindantes con Valencia”.
Ribagorza, se dejó fuera para incluirla íntegramente en el dominio aragonés; y en los pueblos fronterizos de la Comunidad de Teruel —(que no se citan, lo cual es significativo)— el idioma vecino debía de usarse para las constantes interacciones con Valencia, pero no era vehicular como en los otros lugares. Cabe destacar… “que se trata de la mención explícita conocida más antigua al uso popular del catalán en Aragón”.
La información más abundante y novedosa que aporta el arzobispo Hernando es la que afecta al aragonés, que según se colige de su explicación sería la lengua propia del pueblo de Aragón desde sus orígenes en tiempos remotos, mientras que los otros idiomas que se empleaban en el reino (catalán y castellano) eran producto de influjos exteriores. A lo largo del texto combina con una cierta arbitrariedad los términos “aragonés y montañés” como prácticamente sinónimos, evidenciando que se estaba refiriendo al idioma privativo del reino y no al castellano culto que se había introducido en sus elites a finales del siglo XV. El territorio propio del aragonés se extendería desde el río Aragón hasta las montañas de Sobrarbe y Ribagorza, y alcanzaba por el norte la frontera con Gascuña. En su extremo meridional se presenta una realidad más compleja. En las tierras del valle del Ebro, incluida la ciudad de Zaragoza, el arzobispo apreciaba una realidad idiomática marcada por un doble proceso. En primer lugar, el dialecto autóctono de la región se definía por la mezcolanza del «aragonés grosero de las montañas» con elementos tomados de Castilla y Cataluña como resultado de las interacciones sociales con esos países. En segundo lugar, Hernando de Aragón parece percibir el proceso de sustitución idiomática que estaba reemplazando esos dialectos híbridos aragoneses por el idioma castellano, que en aquel momento ya era utilizado por muchos. El contraste de los documentos medievales con las variedades castellanas —(eso sí plagadas de aragonesismos)— que se han utilizado en tiempos recientes en el valle del Ebro ha obligado a los investigadores a admitir que el habla popular hubo de abandonar un romance a favor del otro a lo largo del periodo moderno;sin embargo, los testimonios de la época lo ignoran completamente, un hecho comprensible si pensamos que eso desmentía a los intelectuales locales que afirmaban que la verdadera «lengua aragonesa» era el castellano empleado por ellos mismos. En definitiva, la interpretación más plausible de las parcas palabras del arzobispo es que él era consciente de la sustitución lingüística de aragonés por el castellano que por aquel entonces afectaba al sector central del reino, con su capital incluida. Él era consciente de que se utilizaban tres lenguas (aragonés, catalán y castellano), y percibía que el castellano en que escribía también se estaba imponiendo oralmente sobre las otras en amplias zonas del reino,todavía percibía la lengua aragonesa como el idioma diferente del castellano en que se habían redactado las compilaciones legislativas medievales. Sin embargo, el arzobispo ya asociaba el idioma autóctono al adjetivo “montañés”, síntoma inequívoco de su retroceso territorial y consideraba que tenía un carácter grosero , anticipándose así a la percepción negativa que del aragonés se generalizó en los autores del siglo XVII.»
chapurriau = pancastellanismo
Amigo Manuel, a esta lengua en filología la conocemos como catalán-valenciano, eso de «chapurriau» es un sobrenombre que se usa en multitud de variantes de lenguas de toda España. Por ejemplo en la zona occidental de Asturias, León y Zamora donde hablan gallego también dicen hablar «chapurriau». En muchas zonas Extremadura donde se habla astur-leonés dicen hablar «chapurriau» y «cachapurriau». En muchas zonas de Múrcia y del interior de Valencia sucede igual y llaman así a su castellano-aragonés. Ellos no saben que hablan «castellano con influencia de aragonés», lo ignoran porque nadie se lo ha explicado, son analfabetos en su propia lengua materna pero para eso está la filología, para dignificarla.
Lo que usted llama como guste, en su caso «chapurriau» y en el mío «catalán», tiene una historia escrita aunque los chapurristas quieran esconderlo. Es muy triste que el pancastellanismo chapurrista niegue grafías tan históricas como la NY que son las propias tanto del aragonés como del catalán y que son las que vemos en los documentos históricos escritos en nuestra lengua aquí en el Matarraña-Matarranya. Se aferran a la «ñ» como si de un símbolo se tratase, como si por usar la «NY» fuésemos menos españoles. Como niños pequeños, com xiquets menuts.
Señor Guinardó, vaya sorpresa su respuesta!!
Vamos bien cuando tiene que inventar parte del texto para hacer burla.
Soy de Aragón y parlo Chapurriau
Sra Rosa Beltrán , no confunda burla con evidencia, yo lo que he plasmado o he termidado de explicar, es la manera torticera que el Sr Bel hace su articulo.
Si hay que identificar lengua y territorio, se identifica , lo quie no se puede es sesgar la identificación, cosa que el Sr Bel hace.
El «chapurriau» no es un idioma, es una manera muy respetable de hablar en Catalán, Catalán a vuestra manera ya que de lo contrario no se puede demostrar, lo que si se puede es tergiversar ha sabiendas que es la unica manera de hacer creer lo que no es ni lo ha sido nunca.
Para terminar le dire que yo no he inventado nada, el que se lo ha inventado todo ha sido el articulista.
El catalán occidental de Calaceite o Valderrobres poco difiere del de Cambrils, La Pobla de Massaluca o Morella. El catalán-valenciano tiene variantes como todas las lenguas del mundo, de hecho no tiene más variantes el catalán-valenciano que el neerlandes-flamenco o que el castellano-andaluz. La variante del Matarranya-Mesquí y sus respectivas hablas forman parte de la variante tortosina compartida con parte de Tarragona y Castellón. Además contamos con algunas hablas de transición en la zona del Mesquí, como el caso de la Codonyera donde el catalán tiene mucha influencia del aragonés.
De esta declaración de intenciones deducimos que:
1- La asociación del chapurriau acepta de buena gana la castellanización de las variantes de catalán que se hablan en el Matarraña.
2- Que niegan la evidencia científica y se colocan en contra de las universidades, toda la romanística europea y en contra de la RAE.
3- Que temen una posible entrada de palabras del estándar diferentes de las de nuestra variante, algo que no ha sucedido, pero en contraposición abrazan la castellanización que lleva dándose desde hace décadas. De modo que prefieren que un niño del Matarraña diga «amarillo» en vez de «groc», palabras esta última común a todas las variantes de catalán incluidas las matarrañenses.
Así pues tenemos una asociación cuyo objetivo es la castellanización de nuestras variantes de catalán, de lo que ellos llaman «chapurriau».
El autor del artículo tiene como segundo apellido «Albesa», un apellido toponímico catalán, origen de nuestra variante.
Olé !!
Grassies Manu, grassies amics del Chapurriàu !!
Si José Manuel Bel ALBESA o usted mismo diesen un vistazo a sus apellidos, sabrían el origen de estas variantes de catalán y entenderían porqué aun a día de hoy una persona de La Seu d’Urgell, Albesa, Siurana, Valderrobres o Morella hablan la misma lengua.
Da vergüenza ver como intentan ustedes manipular.
No hablamos nada que nos pueda incluir como lengua catalana. No se esfuercen RAMÓN,SANTIAGO y cía.
Hablamos chapurriàu que nos enseñaron nuestros padres y así lo seguiremos haciendo. Ustedes no tienen nada que ver con nuestra familia ni nuestro territorio . Siéntanse tranquilos en sus lugares de origen y degen fluir la libertad de nuestro Chapurriàu.
Para nosotros encima es que al defenderlo nos sentimos libres. Ustedes para nosotros son nuestro yugo.
Sus comentarios dan pie a conclusiones que prefiero no escribir, negar la evidencia es negarla realidad.
És allò que va dir Goebbels, que una mentida repetida mil voltes equival a una verdat. Ja poden anar repetint, que per repetir-ho no canviaran la realidat. Ni cas, los lloros només repeteixen sons sense saber què diuen…
«Degen»… En fi… Hi ha detalls molt significatius, que diuen moltes coses. Ah, i «el yugo», deu ser el del «yugo y las flechas».
Que nos diga en este señor en que se diferencia el catalán de Cretas, Horta de Sant Joan y Tortosa…
Mi pregunta es ¿Se hablan lenguas distintas en Madrid y Buenos aires? El madrileño y el rioplatense se diferencian mucho más que el catalán occidental de Queretes-Cretas, Lérida y Castellón. Usa diferentes varas de medir el señor Santiago según la lengua? Es el sevillano una lengua distinta al madrileño?
Para Baselga «dejar fluir» significa aceptar y facilitar la castellanización de nuestras variantes de catalán. Panda de pancastellanistas.
Más alto, puede ser, pero más claro es casi imposible. Gracias Manuel, seguiremos con nuestro ímpetu de mantener el legado de nuestros antepasados, algo que es tan nuestro como nuestra lengua materna el Chapurriau.
Seguirem parlan Chapurriau.
10 cases a Valderrobles…
En todos los articulos de este tema, siempre salen comentarios recordando el Idioma Occitano, para los que lo recuerdan es como una bocanada de aire.
Otro «argumento» que siempre sale en tono despectivo, es la enseñanza del Catalan standard, en lo cual , si vosotros hablais en «chapurriau» no os quejais del Castellano standard que se enseña en las escuelas.
Por lo tanto, nunca defensais , ni sabeis, ni teneis argumentos para defender vuestra habla, os limitaos a atacar.
Dicho esto , hara unos dia en un programa de tv, el cual no mencionaré solo pondre la iniciales «FD» salia una pareja de residentes en Murcia, con todos mis respetos hablan un castellano fatal, horrible, el caso es que en la escuela les deben de enseñar el castellano standard, pero ellos hablan a su manera, lo cual yo lo respeto.
Aqui vosotros clamais al cielo por el catalan standard argumentais que es una imposición, y despues vosotros hablais en vuestro catalán, lo cual yo respeto.
El «chapurriau» no es un idioma por lo tanto tanto el Castellano como el Catalán , estos dos si que son idiomas que vosotros los hablais a vuestra manera.
Sabe mal el ser tan claro y tan conciso, pero como se ha comentado por aqui los «yugos» tendrias de saber de donde vienen y quien los maneja, que creo que lo sabeis pero lo que a vosotros -no a todos- os place es ir en contra de la realidad.
Aristóteles nos contaba que para persuadir se necesitan tres cosas: logos, ethos y pathos. La racionalidad de lo que se dice, la credibilidad del que habla o escribe, su prestigio y los sentimientos. El artículo del señor Bel solamente apela a los sentimientos: el idiomas de nuestros padres, abuelos… desde hace generaciones. Los otros dos elementos, el logos y el ethos se los salta. No tiene mucha lógica hablar de «nuestra variante lingüística». ¿Variante de qué? Tampoco tiene mucha lógica que no escriba su artículo en su variante lingüística y lo haga en castellano. Igualmente, no es muy lógico que diga que su idioma es diferente porque tiene un vocabulario y un acento propios. Si es así, en España habría que hablar del andaluz, el extremeño y el zamorano; y en América no hablan español ni castellano sino peruano, colombiano, mexicano, chileno… En cuanto a la credibilidad del señor Bel para hablar sobre asuntos de lenguas diré que ninguna: escribe catalán, valenciano, mallorquín y Chapurriàu, con mayúscula y una tilde inexistente en castellano. Podrá saber de otras cosas, pero en ortografía su nivel no es muy alto. Podría decir muchas más cosas, pero con esto creo que es suficiente para demostrar que el artículo de Manuel Bel solamente convence a los ya convencidos, debido al llamado sesgo de confirmación.
Soc del Mesquí i parlo català, no xapurrejam res per ací. Lo català en influencia d’aragonés del Mesquí encara te algunes difencies en lo català occidental pero lo català de Beseit es un català occidental de llibre, no fotem!
Amigo Manuel , si tanto aprecia el catalán que hablamos en el Matarraña podría empezar usándolo y escribiéndolo alguna vez por ejemplo en redes sociales. Tenga en cuenta que el castellano está sustituyendo nuestra lengua de forma muy rápida. Sin ir más lejos en Valderrobres se han castellanizado hasta los nombres de los santos. Siempre fue «Sant Cristòbol», «Sant Roc», «Sant Antoni» y «La Ermita dels Sants», así lo sigue diciendo mi padre con 82 años. Los joves ara diuen «San Antón», «San Cristóbal», «San Roque» i «Ermita de los Santos». Los pregons a Valderrobres son sol en castellà, los cartells sol en castellà, les «lobes» a Sant Antoni(ara » San Antón») sol en castellà,…
En que se diferencia el catalán de Torre del Compte, Tortosa y Peñíscola? Pensar que se hablan tres lenguas distintas es señal de que el autor del escrito en conocimientos de filología va escaso.
Catalán, valenciano y catalán de Aragón son la misma lengua , negarlo es como negar que en Sevilla, Cádiz, Tenerife y Toledo se hablan lenguas distintas.
La propia RAE en la acepción seis dice:
«valenciano, na
…
6. m. Variedad del catalán que se habla en gran parte del antiguo reino de Valencia y se siente allí comúnmente como lengua propia.
…»
En el Mesquí y en el Matarraña/Matarranya se hablan variantes de catalán con más o menos influencia de aragonés.
La pseudohistoria que promulgan los chapurreros se basa en un profundo anticatalanismo y en una inmensa incultura.
La Universidad de Zaragoza desde el punto de vista histórico y filológico lo tiene claro, el catalán que hablamos aquí llega con una mayoría de repobladores llegados desde los condados de Urgell i Pallars, por esta razón encontramos cantidades ingentes de apellidos toponímicos catalanes desde la edad media hasta el día de hoy en el Matarraña/Matarranya y el Mesquí como:
CENTELLES
CALAF
PRADES
CELMA
SIURANA/SEGURANA
QUEROL
ALBESA
CERVERA
GUIMERÀ
VILALTA
PONS
CLUA
TORÀ
BALAGUER
SUNYER
ALCOVER
CARDONA
RAJADELL
CLARAMUNT
PRATS
ABELLA
PALLARÉS
MOLSOSA
OLLERS[ollés]
FONTCOBERTA
TREMP
SEGARRA
ALBIOL
ALENTORN
MIRALLES
ANGUERA
CAMARASSA
OMEDES
ESPALLARGUES
VILAGRASSA
VIVER
SORRIBES
…
Los chapurreros no puede decirnos la diferencia entre el catalán-valenciano de Calaceite, Tortosa, Morella y Vinaròs y es que son apenas inexistentes. Hay más diferencias entre el castellano de Madrid y Sevilla que entre el catalán-valenciano de Pego(Alicante) y Lérida. Los chapurreros vienen a decir que en Madrid y Murcia se hablan lenguas distintas, fíjense en el nivel terraplanista de lo que escriben.
Los chapurreros mienten, inventan, manipulan y esconden información para engañar a los aragoneses que desconocen el catalán-valenciano con el objetivo de generar odio. Muy triste.
Lo més sensat que podrien «los chapurreros» -com per aquí se’ls ha anomenat-, seria callar i disoldre’s, baix pena de fer el ridícul de mode continuat. La filologia és una cosa molt seriosa com per a que quatre desvagats i jubilats hi fiquen mà i la desvirtuen en fantasies només existents als seus caps. Crec que era Josep Pla que va dir que en política se pot fer tot menos lo ridícul… Igual en filologia. I això sense dir res de les seues apel.lacions a les formacions més ràncies i casposes de l’extrema dreta… Llavors la cosa encara empitjora.
Los chapurreros han hecho una declaración de intenciones donde confiesan abiertamente que apoyan la castellanización y que ven este proceso de sustitución lingüística como algo «natural» que aceptan de mil amores.
No es la primera vez que lo dicen y es cosa buena que quede constancia.
Enhorabuena Manuel!!!
gracias por tu artículo. Como he dicho muchas veces en mi trabajo
tengo que desempeñarme muchas veces hasta en lenguaje de signos. Veo que poco importa los apellidos, los filólogos y los sabelotodos. la cuestión es el día a día, donde vives y donde trabajas .
Zapatero, a tus zapatos…