Hoy, día de San Jorge, Aragón celebra a su patrón pero los dragones del siglo XXI ya no escupen fuego: se llaman extremismo, populismo y olvido. Y desde el Partido Aragonés, reivindicamos el centro político como la única lanza capaz de enfrentarlos.
El primer dragón es el extremismo identitario. Viene de fuera y nos contamina, nos empuja a elegir bando entre independentistas y centralistas. Nosotros no elegimos: somos aragonesistas. Ni sumisión a Madrid ni ruptura con España. Diálogo y exigencia. Eso es el centro.
El segundo dragón es el populismo fácil. Promete soluciones mágicas contra la despoblación o la sanidad en un titular. Mentira. El centro no vende humo: sabe que el medio rural necesita políticas aburridas, constantes y a veces poco populares: fiscalidad diferenciada, planes de vivienda, de educación, fibra... Sin trampa ni cartón.
El tercer dragón es el olvido institucional. El que sufre Teruel cuando prometen algo desde Madrid y no llega. El que duele cuando se reparten fondos sin mirar nuestra dispersión. Frente a él, el Partido Aragonés no debe lealtades a ningún Gobierno central. Denunciamos cuando toca y alabamos cuando aciertan. Con libertad.
En este San Jorge de 2026, algunos dirán que el centro político es un espacio muerto. Que lo único que funciona es la radicalidad. Nosotros no lo creemos. Los aragoneses no somos así. Somos, por carácter, cabezones, prácticos, de pocas florituras y constantes. Queremos resultados, no espectáculo. Reivindicar el centro no es un lujo, es una necesidad en un mundo que empuja a la trinchera y al enfrentamiento.
San Jorge no venció al dragón con ruido, sino con un gesto preciso.
Hoy, 23 de abril, brindo por un aragonesismo sin extremos. Por una tierra que merece una voz libre, sensata y sin odio.
Feliz día de Aragón.
Marta Sancho. PAR Alloza


Si como dice usted, «los aragoneses no somos así. Somos, por carácter, cabezones, prácticos, de pocas florituras y constantes. Queremos resultados, no espectáculo», ¿por qué no votan al PAR, que por lo visto reúne todas esas virtudes? Su relato es incoherente.
Quizás en tu relato falta un dragón, el que lastró al PAR: la corrupción, el clientelismo y el amiguismo