El mundo del Chapurriàu sufre como nadie los ataques de las fuerzas nacionalistas de otros territorios del estado próximos que acatan sus postulados propios de manera dogmática, falseando tanto la realidad geográfica, como la histórica y por supuesto la política.
A modo del mayor cruel método impositivo, imponen sus métodos y postulados incluso con pintadas alusivas a su lengua, sin importarles la independencia de nuestra lengua, nuestra cultura y nuestra historia. Están imponiendo su lengua como lengua histórica de Aragón, como resultado de unas supuestas repoblaciones de catalanes en Aragón que sólo lo fueron de forma puntual y es que no trajeron en ningún caso su lengua, sino que se integraron en Aragón. Ya absorbieron algunos territorios conquistados por la corona aragonesa y los han consolidado, como por ejemplo Lérida o Tortosa.
Viven sus imposiciones a base de argumentos que falsean todo lo que imprima cualquier tipo de sello contrario a sus dominantes y posesivas creencias nacionalistas, supremacistas y separatistas. Están utilizando con frecuencia métodos coercitivos hacia el mundo del Chapurriàu, como agresivas y repetitivas descalificaciones escritas en prensa, pintadas en lugares y materiales públicos, etc.
Suena todo a impotencia y falseamiento de una entidad dominante, prepotente y avasalladora frente a una minúscula y debilitada realidad histórica de la lengua utilizada por unas minorías enclavadas en Aragón.
Saben muy bien que no ha existido nunca una corona catalano-aragonesa, ni una confederación de estados en la Corona de Aragón. Admitimos la posibilidad de poder discrepar en relación a la argumentación, e incluso se podría admitir un debate en relación a la concreción de la creación de la Corona de Aragón entre los siglos XII o XIII, pero la casa condal de Barcelona se extingue a partir de Ramón Berenguer IV por su integración en la casa real de Aragón y nunca han existido Condes Reyes en la Corona de Aragón. En el medievo, sólo ha existido un condado de Barcelona y el principado de Cataluña es un título honorífico. Incluso en su historia particular actual falsean los numerales de los Reyes de Aragón manejando el Archivo de la Corona de Aragón a su conveniencia. Por mucho que lo proclamen a todo viento y marea, nunca han existido los países catalanes, ni siquiera los Almogávares eran catalanes ni de origen catalán, ni en Aragón ha existido nunca ninguna franja que han creado artificialmente a su conveniencia como base inicial para su expansión lingüística primero y más adelante política.
Parece increíble, pero la realidad es que venden como real, una película de ciencia ficción en la que desde luego hay que valorar que lo hacen con unos métodos y unos argumentos que a base de su repetición graban y fijan en las mentes de sus adeptos políticamente, e incluso hasta en la de los profanos geográficamente próximos y afines, unos principios básicos que luego pasan a definir las creencias fundamentales de sus doctrinas dictatoriales que mueven y fijan en toda su extensión de influencia y que hasta hacen dudar muchas veces a gente muy preparada que desconoce la línea de su base argumental y de su doctrina basada en el dogma nacionalista.
Juan Segura. Torrevelilla. El Mundo del Chapurriau

