Han pasado ya más de tres décadas que se llevó al cine El club de los poetas muertos, escrita por Nancy H. Kleinbaum y a tenor de esa gran película escribo este artículo de opinión Y es que son los escritores y los poetas los librepensadores que consiguen que el mundo evolucione, junto con los profesores y educadores y son los máximos exponentes del concepto de vida que encierra el concepto de “Carpe Diem”. Porque la literatura vale para cambiar el mundo a través de saborear la palabra y el lenguaje y que nos permite soñar y eso sólo es posible porque tenemos libertad.

La literatura y la poesía nos ayuda a no condescender con lo ordinario y nos invita a ser únicos y extraordinarios y luchar contra la conformidad, que no es otra cosa que mantener nuestras convicciones ante los demás, pues nuestras convicciones nos pertenecen. Es el camino para encontrar nuestra pasión y el motor para que logremos realizar lo extraordinario en nuestra vida y nos mantiene vivos. De ahí la importancia y la riqueza de la palabra pues en ocasiones nos consideramos cansado de vivir y lo que estamos es exhaustos y sólo precisamos descansar un poco en el camino y tomar un poco de aliento y calmar nuestra sed.

La literatura y la poesía nos da la capacidad de elegir entre los caminos que nos muestra la vida y nos permite cambiar de opinión a pesar de pilares, supuestamente inamovibles como la tradición o la disciplina y romper las reglas establecidas por algunas tiranías. Es tan liberadora que da rienda suelta a la imaginación y la emoción y nos deja hasta decir en ocasiones tonterías. Pero lo más importante es que nos ayuda a pensar por nosotros mismos y quizás reafirma el pensamiento que en ocasiones para extraer la esencia de la vida se precisa el fracaso, pues es el camino hacia las grandes oportunidades frente a la resignación que nos propone la sociedad que ha evolucionado tanto tecnológicamente como en el camino del conformismo y que nos lleva a una desesperación silenciosa.

Por eso me gustaría dedicarle este artículo a una gran escritora, pensadora y poeta como es Ramina Herrera que en el año 2021 publicó cinco libros y su última obra publicada el año pasado “Confesiones al alba” recibió grandes elogios. Una luchadora que la ciudad de Luya le entregó el reconocimiento de Hija Ilustre y que el mismo Congreso de la República de Perú le otorgó su reconocimiento en pro de la cultura. Estamos esperando deseosos tu nuevo trabajo en esta sociedad que no es otra cosa que el “Club de los poetas vivos”.

José Luis Ortiz. El rincón de la esperanza