El Consejo Local de Infancia y Adolescencia (CLIA) ya está más cerca de ser una realidad en el Bajo Martín. El proyecto ha comenzado a andar y lo ha hecho con la primera toma de contacto oficial en un encuentro con niños y jóvenes, familias, docentes y representantes municipales. La iniciativa parte de la Comarca del Bajo Martín a través del departamento de Juventud y nace con el objetivo de fomentar e intensificar la participación de niños y jóvenes en la vida social de sus pueblos. Abarca desde niños de tercer curso de primaria hasta jóvenes antes de alcanzar la mayoría de edad.

La creación de este consejo es la manera «más oficial de aglutinar» a ciudadanos de estas edades creando un espacio donde puedan compartir sus ideas y proponer mejoras para la comarca. «Ellos serán los representantes de sus pueblos, una especie de oráculo al que podrán consultar sus ayuntamientos de manera formal», explica la técnica de Juventud comarcal, Laura Lasala.
Prevén que esté implantado y funcionando en el próximo curso escolar. Durante el presente, la labor será de explicación e implicación empezando en las aulas.

El camino comenzó el miércoles con la puesta de largo en el salón de plenos de la sede comarcal. También con ayuda de personal de DGA, se explicó qué es el consejo para que «ya lo vayan difundiendo». En breve comenzará el trabajo en las aulas, ya que cuentan con la complicidad de los centros educativos. «En el Bajo Martín se trabaja muy bien con los colegios, y la idea es hacer un par de charlas durante este curso», apunta Lasala.

La primera será más explicativa de qué es la participación, para qué sirve, si se les va a escuchar y cómo ir a los ayuntamientos para que puedan ser escuchados. La segunda parte ya será más enfocada en el juego. Para el tercer trimestre se les invitará a salir de los centros educativos. «Las aulas son nuestra puerta de entrada a ellos y que nos conozcan, pero ya los que estén más interesados en ser parte del consejo seguirán con la labor fuera», apunta. Primero se constituirán los consejos en cada municipio, y luego estará el comarcal.
De las aulas, a los pueblos
Este último paso se dará ya en el curso 2027-28. Con estas dinámicas se pretende que ellos también aprendan a escuchar, debatir, trabajar en equipo y alcanzar acuerdos. No obstante, las dinámicas se adaptarán a la realidad de cada población y de la implicación de los integrantes. «Eso pasa con todos los consejos de otras zonas, que son órganos vivos», añade.







