España necesita un cambio. No porque lo diga el Partido Popular, sino porque la realidad que viven millones de españoles demuestra que nuestro país no puede continuar por este camino. Después de más de ocho años de Gobierno de Pedro Sánchez, los problemas se acumulan, las soluciones no llegan y la confianza en las instituciones se deteriora cada día.

El principal problema de España no es únicamente la mala gestión. Es tener un presidente que ha convertido su permanencia en el poder en el objetivo de toda su acción política. Sánchez ha demostrado que está dispuesto a cambiar de opinión, incumplir sus compromisos y aceptar cualquier exigencia de sus socios con tal de seguir en La Moncloa. Su palabra ha dejado de tener valor.

Mientras tanto, los españoles afrontan dificultades que el Gobierno parece incapaz de resolver. Los jóvenes no pueden acceder a una vivienda, las familias han perdido poder adquisitivo y los autónomos y empresarios soportan una presión fiscal y burocrática creciente. A todo ello se suma el deterioro de servicios públicos esenciales y una preocupante falta de respuestas ante los problemas que afectan a nuestro país.

Y frente a esta realidad, ¿qué ofrece Pedro Sánchez? Más enfrentamiento, más propaganda y más excusas. Un Gobierno sin presupuestos nuevos, condicionado por sus socios parlamentarios y rodeado de investigaciones judiciales que afectan a su entorno político y personal. España no merece vivir instalada en esta situación permanente de incertidumbre. Pero señalar los problemas no basta. Los ciudadanos necesitan saber que existe otra manera de gobernar.

Desde el Partido Popular defendemos una política que vuelva a ocuparse de las preocupaciones reales de los españoles. Queremos facilitar el acceso a la vivienda aumentando la oferta de suelo, agilizando los trámites y ofreciendo seguridad jurídica. Apostamos por reducir impuestos, apoyar a quienes crean empleo y eliminar las trabas que dificultan la actividad económica.

Defendemos unos servicios públicos de calidad, una financiación justa para todas las comunidades autónomas y una política territorial que garantice los mismos derechos y oportunidades a todos los españoles, vivan donde vivan. Porque gobernar significa servir al conjunto del país, no negociar privilegios a cambio de votos.

También queremos recuperar el respeto a las instituciones, la independencia de los poderes del Estado y el valor de la palabra dada. España necesita un presidente que diga la verdad, que cumpla sus compromisos y que anteponga siempre el interés general a su propia supervivencia política.

El Partido Popular ha demostrado, allí donde gobierna, que es posible gestionar con responsabilidad, aprobar presupuestos, impulsar la economía y ofrecer estabilidad. Esa es la alternativa que representa Alberto Núñez Feijóo: un Gobierno serio, con experiencia y con un proyecto para España.

El 29 de noviembre tenemos una oportunidad decisiva. No se trata simplemente de cambiar un presidente por otro. Se trata de recuperar la confianza, poner fin a una etapa de engaños y devolver a la política su verdadera razón de ser: trabajar por los ciudadanos.

España merece algo mejor. Y ha llegado el momento de hacerlo posible.

Carlos Boné. PP / Valderrobres