Las sequías en España normalmente finalizan con periodos excepcionales de precipitaciones. Tal y como está ocurriendo. En el Matarraña es normal que llueva un poco y todo esté verde. Pero lo que no es tan normal es ver otras zonas de Aragón como un vergel. Tuve la oportunidad hace unos días de ir de Zaragoza a Beceite y las muelas y páramos de Quinto, Azaila y de Híjar son una auténtica alfombra verde. Impacta mucho y es un espectáculo de la naturaleza.

Volviendo al Matarraña, este momento sería único para llenar las balsas laterales previstas desde hace 20 años. Gracias a mucha gente que trabajó en ello, se desestimó la construcción de un gran pantano en Torre del Compte, que hubiese arruinado a la comarca del Matarraña y hubiese resultado además muy caro (también) económicamente. Pero las balsas del Tastavins, Algars y la de Val de la Figuera en el Matarraña no tienen financiación y sinceramente… sin ánimo de buscarme enemigos: me juego lo que sea a que en esta legislatura central no se van a ejecutar.

No hay voluntad política por parte de quien las debe ejecutar: el Gobierno de España. Y no se van a hacer. Tampoco veo que el resto de Aragón vaya a tener demasiada «lotería» inversora. Quitando la autovía A-22/A-21 de los Pirineos, que parece que sí se va a seguir ejecutando, en la A-68/N-232 tendremos que seguir ostentando durante demasiados meses más ser «la peor carretera de Aragón».

Nuestra comunidad vive en estos momentos uno de sus peores momentos de inversión por parte de la administración central del Estado. Una buena sequía económica. Y eso también lo vamos a «pagar» en el Matarraña.

En una comunidad, Aragón, que también hay que decirlo, es cara. El ocio, la cesta de la compra, el menú del día, el alquiler y muchas otras cosas son, en general, más caras que en casi todo el resto de comunidades españolas, con rentas y nóminas inferiores a Cataluña y Navarra, nuestras vecinas. Y comprarse un coche o hacer un viaje a Roma cuesta lo mismo aquí que en Madrid.

Si no nos salen las cuentas en Aragón a final de mes, incluido el medio rural, no pretendamos afianzar población.

Javier de Luna. Nadie al volante