La semana pasada presenté mi renuncia al acta de concejal del Ayuntamiento de Alcañiz. Ponía fin a una etapa de más de siete años como representante de la ciudadanía alcañizana, en la que tuve el privilegio de ser alcalde durante cuatro años. Así, finalizaba la que ha sido la etapa más apasionante y emotiva de mi vida política. Es por ello por lo que me gustaría utilizar el espacio que me brinda La Comarca para darles las gracias.

Desde la antigua Grecia, sabemos que la idea de ciudadanía está íntimamente unida a la polis. Es en la polis donde adquirimos la categoría de ciudadanos y es en esa comunidad donde nos desarrollamos como personas. Durante mi estancia en el consistorio, siempre tuve claro que ese era nuestro objetivo: hacer ciudadanía. Es por ello que nos empeñamos en que hubiera, por ejemplo, un centro de día, un nuevo hospital, una residencia para personas mayores o mejores centros educativos. Los servicios públicos son fundamentales porque nos permiten alcanzar derechos que nos igualan y nos dan seguridad ante los momentos de incertidumbre, una enfermedad o la vejez.

Pero déjenme que me detenga en uno de estos servicios públicos: la educación. En mi etapa como alcalde, no solo se mejoraron los patios escolares del CEIP Juan Sobrarias y del CEIP Concepción Gimeno, también se hicieron inversiones en el CEIP Juan Lorenzo Palmireno, se construyeron nuevos aularios de formación profesional en el CPIFP Bajo Aragón, se proyectó un pabellón polideportivo en el IES Bajo Aragón —que ya estaría construido si no se hubiera paralizado el expediente—, se creó un módulo de carpintería en el centro de adultos CPEPA Río Guadalope o llegó la tan deseada UNED —con muchas mejores instalaciones de las que tenemos ahora—. Se proyectaron más intervenciones que fueron paradas con el nuevo equipo de gobierno municipal. Pero si les cuento todo esto es porque siempre he considerado que la educación es el motor de cualquier sociedad. Si Alcañiz quiere tener futuro, debe invertir todo lo que pueda en quienes son su futuro: la juventud. La educación no solo nos da conocimientos, sino que nos convierte en ciudadanos libres, autónomos y críticos. Sin educación, no hay futuro.

Y junto a la educación, la cultura siempre fue otro de los ejes de actuación prioritarios. No solo mejoramos las actividades culturales con nuevos formatos, sino que creamos nuevas actuaciones como, por ejemplo, el ciclo de conciertos Luna de Agosto. Pero si algo quedará para siempre, es el nuevo museo que en unos meses abrirá sus puertas. La cultura, como la educación, nos permite aspirar a esa idea de ciudadanía crítica y libre pensadora.

Solo les puedo dar las gracias por habernos permitido a mi grupo municipal y a mí desarrollar este proyecto de ciudad. Nos apuntamos a esta aventura para lograr un Alcañiz mejor que el que nos encontramos. Y creo que lo hemos conseguido. Pero la vida son etapas y tenemos que saber finalizar una para poder comenzar otra.

Me seguirán encontrando por las calles de Alcañiz y, mientras tanto, serán mis compañeros quienes trabajen por todo aquello en lo que creemos las personas progresistas. Solo puedo estar agradecido a todos ellos y a ustedes.

Tener la confianza de las personas que te han visto crecer desde pequeño es lo más difícil y, al mismo tiempo, lo más hermoso que puede alcanzar una persona. Tuve su confianza para representarles, aunque no siempre compartiéramos las mismas ideas, y siempre les estaré agradecido.

Ignacio Urquizu. PSOE / Alcañiz