La pretendida igualdad ante la ley de los ciudadanos españoles sigue siendo una patraña. Una milonga de dimensiones bíblicas. Si no tienes pasta lo llevas clarinete. A ver cómo te defiendes o elevas tu causa a otros tribunales. A ver cómo eres capaz de recurrir, de hacer un puñetero papel para defenderte, de conocer dónde y cómo protestar, a quién recurrir. Si eres de Teruel, es posible que tengas que pedir cita para denunciar, por falta de personal en los cuarteles.
Los defensores de nuestros paisajes, los que pretenden hacer uso de nuestros derechos y defendernos de los atropellos burocráticos e injusticias del Estado, de la corrupción sistémica de todos los gobiernos cuando hay pasta que rascar y puertas giratorias, deben convertirse en doctores en un montón de disciplinas. Deben aprender y ejercer, de forma exprés, la abogacía, empaparse de derecho penal y civil, de normativa de la Unión Europea, necesitan hacerse expertos en derecho administrativo, en periodismo de investigación, tener algo de fiscal y mucho, mucho, mucho aguante. Unas espaldas como la Muela Mochén o la Sierra Palomera.
La clara constatación de lo que importa el medio rural en la política nacional es la poca repercusión que la podredumbre del asunto Forestalia está incidiendo en la política nacional y regional. Está claro que ayer, hoy y mañana, seguimos y seguiremos viendo a los partidos del poder haciendo lo mismo al servicio de las grandes empresas. Con lo de Irán, lanzarán otra vez el discurso de la electricidad, otra vez un todo vale, otra vez lo mismo. Qué asco de gobiernos, de verdad.
Aunque lo mejor de todo es que van a estar apoyados por muchísima gente, les sople el viento por alto o por bajo. Porque esta corrupción no interesa tanto y pasará desapercibida en cuanto se planteen cualquier chorrada de algún miembro de algún partido, con alguna denuncia falsa o con alguna persecución apoyada por el acoso judicial (siempre a los mismos, que conste).
Entonces solo quedará la lenta justicia, si es que llega y no nos ponen a un juez untado por otros intereses que deje todo en nada. Porque hasta ahí llegan las puertas, las ventanas y los molinillos revolvedores de mierda. Pagada, eso sí, por las empresas corruptoras, que siempre están al loro de a quién pervertir, a la vista de todos, que estamos muy preocupados en lo nuestro y menos en lo de todos.
Las buenas gentes de plataformas ciudadanas que han luchado lo indecible por nuestra tierra deberían de ser premio San Jorge, Hijos Predilectos de muchos pueblos, sostén de lo mucho que tuvieron que perder para defendernos a todos, como pudieron, mientras no meneábamos un dedo o nos limitábamos a escribir algún artículo que pocos leerían. Los José Luis, Javier, Ivo, Ana, Begoña… entre otros muchos. Pero supongo que las medallas se las reservan, precisamente, para los que nos atacan y humillan.
Víctor Guiu. Escritor y profesor


Todo verdad y todo razonado, pero todo triste realidad. El gran problema es que las unicas realidades que han movido a los políticos y gobernantes de siempre, han sido el dinero y los votos, y tanto de una cosa como de la otra, Teruel solo tiene migajas, migajas que a casi nadie le importan. Solo a unos pocos, motivados voluntarios, que sienten el territorio y se dejan la piel, muchas veces en medio del desinterés y desprecio, de muchos de los que aún residen en la provincia de Teruel, y que parece que actúan como caciques.