No tengo ganas de escribir. Por una parte quiero mencionar la excelente noticia sobre la adjudicación de la mejora del trazado de la Vía Verde Val de Zafán entre Alcañiz y Valdealgorfa, que sin duda será un revulsivo para locales y foranos que disfrutan pedaleando por este territorio, generando oportunidades de actividad física saludable, pero también de actividad económica a lo largo de todo el recorrido. Justo reconocer el empeño de Urquizu y su equipo a este respecto y sus gestiones ante la Dirección General de Caminos Naturales del Ministerio de Agricultura.

Estamos en tiempo de elaboración de presupuestos y tendremos dificultades de financiación de las escuelas de infantil y de las aulas de adultos en la Comarca del Matarraña, infradotadas económicamente por parte de DPT y DGA. Un problema que ya viene de antiguo y cuya solución ayudaría a luchar contra la despoblación en pequeños municipios.

Me contaba un amigo este fin de semana cómo, atravesando nuestra comarca, había pérdidas de la señal telefónica. Otro tema que tenemos detectado y que parece enquistado o de difícil solución.

Y es patético que entre Alcañiz y Teruel no haya un servicio de transporte público los domingos por la tarde que conecte a estudiantes y trabajadores con la capital de provincia.

De todo esto quería hablar, pero parece que este país está al borde del colapso.

Me preocupa que el presidente de todos los aragoneses parezca estar todavía en campaña a nivel nacional en lugar de trabajando por mejorar la vida de sus conciudadanos. No me gusta la deriva trumpista de la asonada ultra y derechista. Estamos, están, en su derecho a protestar cuando algo chirría. Pero oyendo declaraciones de algunos líderes sobre la ilegalidad o ilegitimidad de un gobierno salido de unas elecciones democráticas, el tufo no puede ser más pestilente. Porque de aquí a que algún individuo o grupúsculo le pegue fuego al congreso, a una sede o ponga en peligro la integridad física de algún líder político contrario sólo hay un escaso trecho. Y entonces todo será culparse unos a otros y escurrir el bulto desde la tribuna.

Así y con todo, quiero mirar al futuro con optimismo. En Ráfales el pasado fin de semana, había vida en torno a su feria, como la hubo en Monroyo el anterior o este en Alcañiz con el Salón del vehículo de ocasión. Seguimos celebrando andadas populares como la Marcha Senderista de Torrecilla. Y eventos como el campeonato de España de perros pastores de Valderrobres o Lakuerter íbera en Andorra. En definitiva, nuestros pueblos no paran y hay y habrá sol el día después de la investidura.

Ignacio Belanche. CHA / Valderrobres