¿Quién no ha soñado alguna vez con dormir en la cabaña de un árbol, descansar sobre una plataforma a más de cien metros de altura en la pared de una montaña increíble o hacer una escapada a una casa flotante con encanto? ¡Cumplir estos sueños hoy en día es posible! Y es que éstas son solo algunas propuestas que ofrecen alternativas diferentes al turismo tradicional. Y todas ellas tienen un elemento común: son innovadoras y se han especializado en un segmento de mercado minoritario.
La especialización no es una moda actual. De hecho, nuestros antepasados neolíticos ya la practicaban. Cada individuo se enfocaba en una actividad determinada. Así, mientras unos se encargaban de la agricultura, otros cazaban y pescaban mientras otros fabricaban herramientas. Poco a poco, las comunidades se fueron haciendo más productivas y eficientes y parece que no nos ha ido tan mal.
Requiere un gran esfuerzo, a veces ir contra corriente, pero te adelanto que la innovación y la especialización en los proyectos empresariales tienen enormes ventajas. Aunque llegas a menos personas con tu propuesta, éstas están dispuestas a pagar más por ella y si, tras disfrutar del servicio o del artículo adquirido, la experiencia es satisfactoria, el cliente te premia con una fidelidad inquebrantable.
En nuestro entorno más cercano tenemos buenos ejemplos de emprendedores que han afrontado el reto de apostar por la diferenciación. En Calanda, por ejemplo, Nuria ha decorado su alojamiento turístico al más estilo surrealista con Buñuel como protagonista principal. Todas sus habitaciones están tematizadas con las películas más famosas del cineasta y hasta el Cabezo Buñuel Calanda llegan turistas de lo más variado que aprecian el entusiasmo con el que su propietaria ha impregnado cada rincón de la casa.
Juan Luis también ha sabido plasmar en Bielas y Pistones su pasión por el motor. Sus alojamientos turísticos, ubicados en Castelserás, son un destino perfecto para pilotos, periodistas deportivos y amantes de la velocidad. Y no solo por el confort y descanso que ofrecen sus habitaciones, ideales para este tipo de deporte, sino porque también se adapta a las necesidades de sus clientes y, con su experiencia con la moto, les propone rutas increíbles para descubrir nuestros paisajes subidos a las dos ruedas.
En el pueblo de Belmonte de San José han surgido dos pioneras en vincular la cultura y el arte con el turismo. Son Filou y La Casa de Belmonte, ideadas y gestionadas por Nele y María, respectivamente. Filou es una casita con un jardín precioso donde se alargan las tertulias y se genera un espacio ideal para artistas. Por su parte, la Casa de Belmonte es el alojamiento perfecto para escritores que buscan la inspiración y el contacto con la naturaleza, un rincón de relax para que fluyan las ideas.
Y luego está Marta, una enamorada del Bajo Aragón que un día hizo un curso de turismo rural y se lanzó con su propio proyecto en La Cañada de Verich. Marta mima y cuida cada detalle de las familias que se alojan en Abaric Casa Rural. Su alojamiento dispone de una gran variedad de juegos y libros para niños de todas las edades, bañera, cuna y trona para los más pequeños, además de numerosas propuestas para visitar en el entorno que Marta ha preparado especialmente para su cliente objetivo: las familias. Un lujo ya que libera a los padres de viajar con el coche hasta arriba de artilugios infantiles que convierten el maletero en un auténtico tetris.
Llegar hasta este punto no es tarea baladí. Vivimos en una sociedad globalizada donde, en ocasiones, la oferta supera la demanda, donde nuestra propuesta turística compite con miles de establecimientos y destinos turísticos que se reinventan todos los días del año. Por eso, las pequeñas diferencias y peculiaridades que llevamos a cabo nos permiten alcanzar un pequeño nicho en el mercado. Poner el foco, no desviarnos de nuestro objetivo y cuidar a nuestros clientes nos permitirá el bienestar empresarial que buscamos.
Nieves Ballestero. Gerente Empresarios Turísticos Bajo Aragón

