Creo que ha sido un acierto recordar los Juegos Florales que tuvieron lugar en Caspe en 1930. Ha sido una idea, y lo ha organizado, la Asociación Histórica Vestimentum, con la colaboración del Club de Lectura y la Rondalla del Hogar del Jubilado El Plano, y apoyada por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento.

Los años 30 supusieron en España un periodo en el que convivieron la necesidad de regeneración y modernización de la Nación con una estructura autoritaria como fue la Dictadura de Miguel Primo de Rivera. De alguna manera influyeron los escritos de Joaquín Costa y las ideas liberales progresistas. En 1929 hubo una Exposición Universal en Barcelona, en la que se presentaron numerosos avances e inventos comerciales e industriales.

Caspe no estuvo ajeno a este periodo de crecimiento y optimismo: ganó premios para el aceite caspolino del Bajo Aragón en la Exposición de Barcelona; se construyó el Grupo Escolar Compromiso de Caspe; hubo unas familias burguesas y católicas que se implicaron en la modernización de la ciudad, como fueron los Albareda, los Herrera, los Guiu, los Albiac, los Tapia, los Miravete, con un periódico como El Guadalope o la revista Voluntad; almazaras de inmejorable aceite; con la fábrica "el sulfuro"; con otras de chocolate, fideos y conservas; con farmacias y sus tertulias de rebotica; con varios casinos; con un moderno hotel y un teatro, fruto, estos dos últimos servicios, de invertir en Caspe el premio del Gordo de la lotería distribuido en 1922 desde el Banco de Aragón.

Con el ferrocarril que ya tenía desde 1893, Caspe ganó autoestima con todas esas cosas descritas y al ver levantarse en sus calles nuevos edificios y abrirse tiendas, fruto también del citado premio Gordo de 1922. Y de todo este ambiente es de donde surge la idea de celebrar unos Juegos Florales en 1930, que se acabaron celebrando con mucho éxito y esplendor, pero ya cuando la esperanzadora Dictadura, pactada por el Rey e incluidos los socialistas del momento, se desmoronaba.

Seis años más tarde, tras instaurar la II República y sufrir graves tensiones sociales y políticas, todo se fue al traste con el asesinato de Calvo Sotelo y el alzamiento militar iniciado en África.

Recordar ahora aquellos Juegos Florales de un momento feliz e ilusionado para Caspe, hacerlo en un bello jardín y junto a una tumba romana, nos retrotrae al origen y esencia de esos juegos: literatura, naturaleza y cultura.

Alejo Lorén