A lloros va funcionando la fuerza de la oposición caspolina y comarcal, elucubrando teorías de la conspiración, y quejándose de todo aquello que se hace o se propone desde el gobierno, pero eso sí, respetando una máxima que no parece tener visos de cambio: no aportar nada relevante, pese a, en teoría y tras haber ocupado sillón en el cargo, conocer los tiempos, los fondos y las formas de lo que requiere un gobierno municipal.

Se echa todavía más en falta ese trabajo cuando el que suscribe, siendo novato allá por 2019, lideraba un grupo que se organizaba para sacar adelante numerosas propuestas trabajadas y de calado, en pos de aportar todo lo posible para la mejora de nuestro municipio, pese a ver cómo esas propuestas por buenas y trabajadas que estuviesen, eran derribadas una y otra vez, por aquello que un edil del Gobierno me vino a confesar: «no te lo tomes a mal, que esto es sólo política».

Pues señores, en Somos Caspe estamos para cambiarla, hartos de las monsergas de siempre, de la izquierda y la derecha, de las soflamas de partido, y de aquellos que sólo abren la boca (o usan el teclado) para quejarse sin aportar nada más que sus vagas opiniones, pues con eso no saldremos del bucle de siempre. Necesitamos trabajo, pero a todos los niveles y dando ejemplo como representantes públicos que somos.

Cuando nos piden retiradas de puntos del orden del día porque sólo han tenido una semana para mirárselo, o nos aportan al presupuesto una lista de ideas sin valoración alguna y proponiendo detraer partidas con las que sí están de acuerdo, demuestran poco rigor y pocas ganas de trabajar por su pueblo.
Dejen de quejarse y llorar por los rincones, y demuestren, con trabajo, que se ganan al menos eso que se les paga por las asistencias a los órganos de representación como a todos los ediles.

Cristian Poblador. Somos Caspe