He leído con cierta perplejidad el artículo de opinión de uno de los principales cargos políticos de Teruel Existe, el señor Villamón, concejal en Alfambra y vicepresidente de la Comarca Comunidad de Teruel en coalición con el PP, que sin saber cómo ni por qué pone en duda que la despoblación sea una prioridad para el PSOE. 

Sesudo análisis que no podría avalar cualquier estudioso de la geografía humana o cualquier demógrafo y que, básicamente, se basa en descalificar a tres cargos del PSOE, el diputado en el Congreso Herminio Sancho, la senadora M.ª José Villalba y a mí misma, diputada regional, porque, asegura, los pueblos de los que somos alcaldes o residimos, Mezquita de Jarque, Gea de Albarracín y Mirambel, pierden población. 

De entrada, ni siquiera es verdad completa: en mi pueblo, Mirambel, sumamos dos habitantes entre 2023 y 2024, y en Gea de Albarracín aumenta la población de forma sostenida desde 2020, pasando de 370 a 467 vecinos. Aparte de manejar el bulo con facilidad pasmosa, Villamón señala a estos tres municipios como si los pueblos que hoy gobierna el partido político Teruel Existe fueran un modelo de incremento poblacional consecuencia de las políticas que han puesto en marcha los líderes de su formación. Que nada más lejos de la realidad. 

Lo cierto y verdad es que el camaleónico ejercicio de la política que practica Teruel Existe, al que le da igual un roto que un descosido en función de los tiempos y los partidos que gobiernan, queda con el paso del tiempo retratado y bien retratado. Nunca fue la despoblación un problema para Teruel Existe: su problema se circunscribió a las grandes infraestructuras, altamente demandadas cuando gobierna el PSOE y olvidadas cuando gobierna el PP. 

Igual les importa que no se haya demostrado que comunicaciones de alta capacidad no conllevan necesariamente un incremento poblacional en los pequeños municipios, sino más bien al contrario. Lo suyo han sido siempre las autovías y nunca se han fijado en las carreteras provinciales. Por cierto, infraestructuras para las que, como la A-40 o el AVE a Madrid, nunca eran inconveniente los gravísimos problemas ambientales que pueden suponer. Total, qué más da. 

Para otros proyectos, en cambio, las afecciones ecológicas son el gran problema. La defensa de los paisajes frente al desarrollo de las renovables se ha convertido la gran bandera de Teruel Existe. Ahí sí ven todos los inconvenientes, posiblemente por el tacticismo político del que hacen gala sus dirigentes. Como cuando el PSOE puso el foco del debate político en la despoblación y Teruel Existe se dio cuenta de que el tema les daba discurso: olvidaron las infraestructuras como asunto único y se agarraron cual «garrapata» a lo que otros habían puesto en escena. 

Pero, en realidad, allá donde tienen responsabilidades demuestran moverse fundamentalmente por sus grandes «obsesiones». Lo hicieron en el Congreso de los Diputados, cuando Guitarte tuvo en sus manos una investidura con resultado tan evidente que ya cualquier turolense lo tiene meridianamente claro. Y lo hacen en las instituciones aragonesas desde que cambiaron de chaqueta por ver si el resultado era mejor para ellos, uniendo sus votos al PP de Azcón y a VOX. Dejen ya de manosear la vida de nuestros pueblos y sobre todo de aquellos alcaldes y alcaldesas que sabemos que para acabar con la despoblación hacen falta dos cosas importantes: crear empleo y tener buenos servicios. Dos asuntos que casi nunca motivan los discursos ni las iniciativas de los dirigentes de Teruel Existe.

De hecho, el señor Villamón y Teruel Existe son expertos, más bien, en paralizar proyectos, como los que afectan a las energías renovables. Ayer lo eran en criticar proyectos como los que afectan al sector minero y mañana lo serán con cualquiera que lleve desarrollo y riqueza al territorio. Aunque a fuerza de reconocer méritos, les reconozco su elocuencia para convencer al mundo rural que su salvación pasa únicamente por fomentar el cultivo de plantas aromáticas con las que hacer perfumes, producir mermeladas o hacer del cultivo micológico una gran fuente de generación de empleo. 

En las Cortes de Aragón, el líder de la formación, el señor Guitarte, sólo se brega con las infraestructuras de gran capacidad, el despliegue de las renovables o de la capacidad eléctrica. Siempre mira a lo grande, lo pequeño debe parecerle poco. Sobre la gestión de los servicios públicos, pocas o ninguna iniciativa: sus «enseñanzas» se resumen en que lo que ayer era malo malísimo con Lambán, hoy se acepta con el PP y VOX. Llámese sanidad, dependencia, educación privada o una inexistente política cultural. 

Desde su puesto de vicepresidente de la Comarca Comunidad de Teruel, el señor Villamón no ha dicho ni esta boca es mía para impedir que el Gobierno de Azcón y el PP se paseen, a sus anchas, por el camino del agravio. Sus últimas grandes medidas en la institución en la que tiene responsabilidades son eliminar un plan de empleo que creaba puestos de trabajo en los pequeños municipios y eliminar un convenio de transporte adaptado con Cruz Roja del que se beneficiaban muchas personas dependientes.

¡Qué contraste con las políticas que otros practicamos! Eliminar frente a crear. Crear, por ejemplo, una escuela infantil que, en un pueblo de 107 habitantes como Mirambel, va a contar con 8 pequeños usuarios. Todo un éxito frente a la despoblación. Y un éxito real, de esos pegados al territorio y que se benefician de la política real practicada, en muchos ámbitos, por los gobiernos del PSOE. 

En definitiva, señor Villamón, en su artículo se le ve el plumero. Su motivación no es defender medidas contra la despoblación sino intentar desprestigiar a los servidores públicos que han tenido el apoyo de sus ciudadanos y se dejan la piel por sus pueblos para que quien quiera vivir en ellos tenga las condiciones para hacerlo dignamente. 

Por último, me alegra decirle, que el pueblo-barrio del que dice ser Guitarte, Cutanda, está creciendo en población con un Ayuntamiento del PSOE; que el pueblo de la vicepresidenta de la DPT, Bueña, también gobernado por socialistas, ha aumentado su censo en estos últimos años; y que su pueblo, Alfambra, también se ha mantenido e incluso crecido bajo administración del PSOE en la pasada legislatura. Espero que las noticias sean igual de buenas en las localidades que ahora gobierna Teruel Existe. 

Mari Carmen Soler. Alcaldesa de Mirambel y diputada autonómica