La falta de personal de administración y servicios en colegios e institutos públicos es un problema cada vez más grave, un símbolo del abandono institucional al que el Ejecutivo de Azcón somete a la educación.

En política, hay decisiones que hablan por sí mismas. La falta de personal administrativo tanto en los centros como en los servicios provinciales no es una casualidad, ni un contratiempo. Es el resultado de la falta de planificación, organización y previsión, una prueba más del desprecio del Gobierno de Azcón por la educación pública. Abandonan a su suerte a nuestros centros, condenándolos a funcionar al límite mientras se les llena la boca hablando de «igualdad de oportunidades» y «libertad de elección».

Llevamos meses denunciando esta situación. Sin embargo, la respuesta del Departamento ha sido el silencio, la pasividad y algún que otro parche improvisado e insuficiente que no resuelve nada.

Mientras tanto, el día a día de los centros es cada vez más insostenible. En el colegio de Alcorisa, tras más de cuatro meses esperando a que se ofertara la vacante, la «solución» ha sido mandar un auxiliar un solo día a la semana. En el IES de Mora, han trasladado momentáneamente un administrativo desde Albarracín, dejando a este centro sin servicio. En el IES y en el colegio de Calamocha, o en el IES de Utrillas, nos encontramos con plazas vacías, servicios paralizados y plantillas sobresaturadas. Incluso se ha llegado al extremo de suplir la carencia con personal en prácticas, como si formar trabajadores y cubrir puestos fueran lo mismo.

Pero no es lo mismo y no es un asunto secundario. Sin administración, se paraliza la educación. Pretender que los equipos directivos asuman tareas administrativas además de ejercer su labor docente es condenarlos al caos. Y eso es exactamente lo que está haciendo el Gobierno Azcón.

No es una cuestión de falta de recursos, sino de falta de voluntad política. Porque cuando se quiere, se puede. Cuando se cree en la educación pública, se la protege, se la mima y se la refuerza. Y cuando no se cree en ella, se la deja caer poco a poco, abriendo las puertas a la privatización.

Basta ya de parches y de excusas. Exigimos al Gobierno de Aragón que asuma su responsabilidad, que agilice los procedimientos de contratación y que cubra de manera inmediata todas las vacantes de personal administrativo. Señor Azcón, su obligación es proteger la escuela pública, no condenarla al abandono.

La comunidad educativa merece soluciones inmediatas y los profesores dedicarse a su verdadera misión: educar con excelencia.

Mª Carmen Soler PSOE / Mirambel