Presentarse a unas elecciones ante tus vecinos no es una decisión baladí. Supone asumir una responsabilidad, dedicar tiempo y esfuerzo al servicio público y poner tu trabajo a disposición de los demás. Por eso, lo primero que quiero expresar es mi respeto y consideración hacia todas las personas que deciden dar ese paso, independientemente de las siglas políticas que representen, con el propósito de mejorar la vida de sus vecinos y contribuir al futuro de sus municipios y provincias.

En mi caso, esta nueva etapa coincide con dos citas electorales: las elecciones municipales y las generales. Y lo hago por varias razones.

La primera es que tengo más ilusión que nunca. Ganas de seguir trabajando, experiencia acumulada y la satisfacción de haber consolidado un proyecto de gestión en el Ayuntamiento de Calanda, al tiempo que he podido defender en el Congreso los intereses de Teruel y reivindicar las necesidades y carencias de nuestra provincia. Queda mucho por hacer, y esa convicción es precisamente la que me impulsa a continuar.

La segunda razón es mi familia. Sin su apoyo, su comprensión y su generosidad, sería imposible asumir estas responsabilidades. Son muchas las horas fuera de casa y muchos los momentos que uno deja de compartir con los suyos. Pero la ilusión de contribuir a que nuestra gente tenga más oportunidades y un futuro mejor ayuda a compensar ese esfuerzo. A ellos les debo mucho más de lo que las palabras pueden expresar.

La tercera es el cariño y la confianza recibidos. El respaldo de mis vecinos, de mis compañeros de partido y de personas que han confiado en mí, como Alberto Núñez Feijóo, Jorge Azcón y Emma Buj, supone una enorme responsabilidad. Me siento querido, valorado y, sobre todo, profundamente agradecido.

Y la cuarta, quizá la más importante, son mis principios. La honestidad y la transparencia son valores irrenunciables. Así me lo enseñaron mis padres, a quienes les debo todo, y así entiendo la política: como una vocación de servicio, ejercida con responsabilidad, respeto y absoluta consideración hacia el dinero público.

Vuelvo a dar este paso con la tranquilidad de haber trabajado con voluntad de servicio y con el orgullo de defender una gestión rigurosa, transparente y responsable, poniendo siempre los intereses de Calanda y de Teruel por delante de cualquier otro.

Por eso, volveré a pedir la confianza de mis vecinos y de los turolenses. Lo haré con ilusión, experiencia, un equipo comprometido y la determinación de seguir convirtiendo proyectos en realidades.

Porque, al final, la política merece la pena cuando sirve para mejorar la vida de las personas. Y porque sigo creyendo que trabajar por nuestra gente es el mayor honor y la mayor responsabilidad que podemos asumir.

Alberto Herrero. PP / Calanda