La reciente puesta en marcha de algunos servicios del nuevo Hospital Comarcal de Alcañiz es, sin duda, una noticia positiva para la ciudad y para toda la comarca. Este hospital ha sido un proyecto largamente esperado, fruto del empuje de plataformas ciudadanas, profesionales sanitarios y de un compromiso firme por parte del anterior Gobierno de Aragón, con Javier Lambán al frente, que apostó por un modelo 100% público, como reclamaba la ciudadanía. Una conquista colectiva que no debe olvidarse.
Sin embargo, lo que debería ser un motivo de celebración también deja al descubierto, una vez más, la falta de planificación y visión estratégica del actual equipo de gobierno municipal. Nos hemos enterado —como ya es tristemente habitual— por la prensa, de que se ha puesto en marcha un servicio lanzadera de autobuses al hospital. Una medida que, si bien necesaria, se ha hecho de forma improvisada, sin una mínima planificación ni diálogo previo con la ciudadanía o los grupos municipales.
El grupo municipal socialista de Alcañiz presentó una enmienda a los presupuestos municipales de este año (que fue rechazada) para crear una línea de autobús que diera servicio al hospital. Además, durante la legislatura anterior se elaboró un plan de movilidad que contemplaba específicamente este servicio. Un plan con visión de futuro, que el actual equipo ha ignorado por completo.
Alcañiz no puede conformarse con parches ni decisiones de última hora. Nuestra ciudad merece una red de transporte público municipal moderna y funcional, con recorridos estudiados, horarios definidos, tarifas adaptadas, abonos para quienes lo necesitan, etc. Es una necesidad básica para una ciudad que quiere crecer, ser inclusiva y dar servicio a todas las personas.
Lo ocurrido con el hospital es solo una muestra más de lo que venimos observando en muchos otros ámbitos: una gestión municipal que reacciona, pero no planifica; que improvisa, pero no proyecta. Y esa falta de rumbo no solo frena el desarrollo de la ciudad, sino que también genera frustración en quienes creemos en el potencial de Alcañiz y trabajamos cada día para mejorarlo.
El nuevo hospital debe ser un símbolo de avance, de sanidad pública de calidad y de compromiso con el territorio. Pero para que cumpla esa función, necesita estar bien conectado con la ciudad. Y esa conexión se logra con una política de movilidad coherente, participada y con visión a medio y largo plazo.
Alcañiz merece algo mejor. Y es nuestra responsabilidad seguir exigiéndolo.
Irene Quintana. PSOE / Alcañiz

