La libertad de expresión de un individuo o un colectivo es un derecho fundamental que se encuentra en la Constitución Española y en la Declaración de los Derechos Humanos y es la capacidad de articular opiniones e ideas sin temor a represalias o censuras.

Este concepto, a veces, sufre un equívoco que es típico en nuestra época. Cuanto más plural sea una sociedad más imprescindible es una educación en valores ante el proceso de socialización de las jóvenes generaciones y el mantenimiento de una buena cohesión social.

La libertad de expresión está en el primer orden de las sociedades democráticas pero… se producen delitos contra el honor, el odio, el enaltecimiento del terrorismo. En la actualidad hay muchas noticias falsas y las manipulaciones en los medios de comunicación se han convertido en un grave problema.
La libertad sin responsabilidad es tirana y egocéntrica y se convierte en libertinaje, que es la actitud irresponsable de la ley, la ética o la moral. Nuestros derechos terminan donde empiezan los de los demás. Todo tiene un límite, también la libertad pues tiene múltiples dimensiones.

Vemos que se infringen continuamente y detallo algunos ejemplos:

  • En el comportamiento de algunos jóvenes en fiestas ilegales.
  • En hijos que maltratan a sus padres con desconsideración y maldad.
  • En el acoso a un niño que no puede jugar en el parque ni asistir al colegio por culpa de sus compañeros.
  • En el lanzamiento en redes sociales de videos intimidatorios de niños/as o de personas mayores.
  • En las obras de algunos artistas profiriendo injurias y calumnias.
  • En los asesinatos por violencia.
  • En la pobreza y en la marginación que viven algunos sectores de la población y que sus voces se encuentran postergadas.
  • En la cantidad de ancianos que viven solos y abandonados.
  • En la brutalidad dialéctica y crispación que generan las expresiones y actuaciones de algunos líderes políticos, etc…

    ¿Cómo lo valoramos? ¿Los que gozamos de oportunidad de denunciar estos actos lo hacemos realmente o nos callamos ocultándolo y gritando que tenemos LIBERTAD?
    La base de todos los problemas es la falta de educación en valores.
    ¡Seamos responsables cada uno de nuestros actos y expresiones sin dañar a los demás!

Carmen Agud - PAR Fuentespalda