Los pasados 3 y 4 de octubre, a muy pocos kilómetros de nuestra comarca, Morella acogió las IX Jornadas de Medicina Rural de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria. Médicos y médicas de pueblos de toda España enamorados de su profesión se reunieron bajo el lema "ruralitat, comunitat, modernitat".

Hoy, la mayoría de las políticas y modelos de gestión sanitarios se diseñan por y para el contexto urbano. La dicotomía rural/urbana debe romperse para abrazar un mundo rural diverso, plural y dinámico. Durante demasiado tiempo, los pueblos se han visto como satélites dependientes de la ciudad. Sin embargo, son ellos quienes siguen nutriéndola, abasteciéndola y acogiendo a quienes no encuentran su sitio allí.

Esa visión urbanocentrista nos ha conducido a una precariedad compartida: la naturaleza ha abandonado la ciudad, los servicios se alejan de los pueblos y los consultorios olvidados miran a los hospitales con resignación. La equidad claudica poco a poco.

La medicina más avanzada puede —y debe— llegar a cada rincón, dignificando la ruralidad. La comunidad rural, su tejido asociativo y sus gentes comprometidas dan respuesta a las necesidades de salud de los pacientes y mantienen los pueblos como espacios salutogénicos, de acogida e integración.

La medicina rural agudiza el ingenio ante la adversidad, la incertidumbre, la dispersión, la falta de recursos, el aislamiento y la soledad. La medicina rural es atención domiciliaria, urgencias complejas, cuidados al final de la vida, acompañamiento a migrantes, personas trans y familias enteras. Es «medicina de alto impacto», es el laboratorio donde se reinventa la atención primaria.

La medicina del futuro, que busca conjugar modernidad y humanismo, se parece mucho a la medicina rural.

En un tiempo en el que la medicina de familia resiste las inclemencias de un sistema que no cree en su potencial, su refugio es la medicina rural. Mientras sigamos encontrándonos en lugares como Morella, la medicina seguirá latiendo en los pueblos.

María Escorihuela. Medicina rural