El paso del tiempo prosigue irrefutablemente, los humanos sólo estamos de paso en el ciclo de la vida, forjamos buenas amistades, creamos familias, nos rodeamos con buenos compañeros de trabajo, incluso formamos grupitos para tomar café o una cervecita viendo el fútbol. Aunque cuando más presente está es en las reuniones de nuestra asociación. El Chapurriàu siempre nos acoge con las manos abiertas en todos esos buenos momentos que vivimos durante todo el año.

Quién se acuerda de ese amigo que hace tiempo que no veías y al tenerlo cerca le sueltas eso de «cuan tems fee que no mos veem» cuánto tiempo hacia que no nos veíamos. Ese largo abrazo inolvidable y luego la charrada en Chapurriàu contando batallitas de hace tiempo.

En casa, nos llega la herencia de nuestros abuelos, las frases en nuestra lengua materna que escuchábamos al nacer no se nos olvidaran nunca y nosotros nos encargaremos de transmitir a nuestros hijos para que perduren en el tiempo.

Durante todo el año tenemos nuestro horario de trabajo, allí, prácticamente con todos los compañeros hablamos Chapurriàu, tanto para trabajar como para charlar de lo que pasa en el pueblo o mientras nos comemos el bocadillo.

Son muy buenos esos cafés por la mañana o a media tarde con un grupito reducido de amigos y que te sirven para ponerte al día, hay veces que arreglamos solamente el pueblo, a nuestra manera y otras veces nos aventuramos a solucionar los problemas de España entera. Con la cervecita en mano ya ni te cuento, todos somos alcaldes, presidentes o directores. Sabemos porque ha perdido el barsa y porque los pedidos de Amazon llegan tan rápido. Eso sí, toda nuestra sabiduría la razonamos en nuestra lengua materna, lo Chapurriàu.

Semanalmente, o como mínimo una vez al mes, el Chapurriàu se nos mete al 100% en nuestro cuerpo, quedamos con los compañeros de la asociación para trabajar por nuestra forma de hablar, por nuestra cultura, por ese sentimiento que nos emociona y nos empuja a luchar por nuestra lengua. Durante todo el año el Chapurriàu está presente en redes sociales, en charlas, en la presentación de algún libro y en múltiples momentos donde ha salido victorioso como si de un campeón se tratara. Recientemente en nuestra tierra ha habido un cambio político y podrían haber cambios que afectarán a nuestra lengua. Próximamente esperemos que lleguen los cambios y el Chapurriàu sea reconocido como lengua aragonesa.

Cuando nuestros antepasados llegaron a este mundo, nuestra lengua, lo Chapurriàu ya estaba presente en la vida cotidiana de nuestros pueblos. En nuestra breve relación con la lengua que hablamos, tan solo unos pocos años, nosotros somos los encargados de cuidarla y luchar por ella para que perdure en el tiempo.

Lo Chapurriàu, dentro de unos años, o mejor dicho … Si lo hacemos bien, lo Chapurriàu dentro de unos siglos será el encargado de conquistar los corazones de nuestras futuras generaciones.

Manuel Bel. Valderrobres. El mundo del Chapurriau