Hay decisiones que, aunque meditadas y justificadas, significan mucho más que dejar un cargo. Porque detrás quedan muchas horas de trabajo, de proyectos compartidos, de conversaciones, de momentos buenos y malos y, sobre todo, de personas.
La pasada semana Ignacio Urquizu dejó su acta de concejal del Ayuntamiento de Alcañiz y lo que para algunos supone simplemente el final de una etapa política, para quienes hemos compartido con él estos años es mucho más.
Hace siete años, Ignacio me propuso acompañarle en las listas del PSOE Alcañiz. Confió en mí para formar parte de un proyecto que entonces comenzaba y que, con el tiempo, nos llevó a compartir cuatro años de gobierno municipal y casi otros tantos en la oposición.
Han sido años de mucho trabajo, de decisiones importantes y de una dedicación más allá de lo que se ve a simple vista. Y, por si fuera poco, durante nuestro gobierno tuvimos que afrontar una pandemia que puso a prueba a las administraciones y nos obligó a asumir responsabilidades especialmente difíciles en momentos de mucha incertidumbre.
Será el tiempo el que permita valorar con perspectiva todo lo que se consiguió aquellos años con Ignacio a la cabeza: la llegada de la UNED, el centro de día, la más que demandada residencia de mayores, las inversiones obtenidas para infraestructuras y mejoras de nuestra ciudad, el museo y oficina de turismo... Pero creo que la verdadera dimensión de ese trabajo no está únicamente en las obras o en los proyectos que quedarán, sino en todo lo que se puso en marcha y en la huella que, con los años, quedará en nuestra ciudad.
Ignacio se dejó la piel por Alcañiz y se entregó plenamente a su responsabilidad a costa de su vida personal y profesional. La política municipal es así. Es gratificante ver cómo consigues mejorar la vida de tus vecinos, pero también desgasta, exige y obliga a renunciar a muchas cosas.
No quiero olvidarme de nuestro compañero Jorge Abril, que hace unos meses dejó su acta, también por motivos profesionales. Nos quedan muchos recuerdos y experiencias trabajando juntos por nuestra ciudad. A los dos, gracias. Por el trabajo, por las horas, por los aciertos y también por los buenos momentos que hemos compartido y espero seguir compartiendo.
Porque más allá de los cargos y de las siglas, al final quedan las personas. Y yo me quedo con haber tenido la suerte de compartir camino con dos compañeros que han trabajado por y para Alcañiz y que, de una manera u otra, seguirán formando parte de nuestra historia. De la mía al menos, siempre.
Irene Quintana. PSOE / Alcañiz

