La falta de transporte público en nuestras comarcas dificulta a muchos jóvenes y adultos poder desplazarse libremente. Aunque estemos evolucionando muy rápidamente, vivir en el medio rural aún tiene muchas desventajas en aspectos como la interconexión con algunas zonas de interés.

En el medio rural se observa un gran desinterés por parte de las empresas de transportes que tratan de obtener el máximo beneficio con una mínima inversión. Un claro ejemplo es el que hay en el Bajo Martín, donde en pueblos como Urrea y Albalate solo se conectan con Zaragoza mediante una línea, a las 8 de la mañana, que va a la ciudad y que vuelve a la zona a las 19 horas. Esto hace que para cualquier gestión que requiera ir a la capital tengas que perder todo el día. Bien es cierto que varía según las localidades. Otros lugares como Híjar tienen algunas horas más al estar situado en la nacional. Esto es algo que afecta en nuestra conexión con grandes ciudades, pero no solo se reduce a eso, ya que para ir de un pueblo a otro se tienen muchos más problemas. Faltan conexiones con pueblos cercanos, obligando a la gente a depender de un coche. Además, a todo esto se le suma alguna impuntualidad llegando a dejar a algunos viajeros en la parada.

La gente que no tiene un transporte particular siempre tiene problemas de desplazamiento. Los jóvenes con extraescolares en otros pueblos que no son el suyo siempre tienen que necesitar ayuda de alguien. Si los padres trabajan o no tienen con qué llevarte es complicado. La subida de los precios de la gasolina también agrava estos problemas ya que no todo el mundo puede pagarlo.

Los adultos tampoco están conformes con estos servicios. La población que no dispone de coche particular tiene que ajustarse a los horarios de los autobuses y sus largas horas entre una línea y otra. Sin coche en los pueblos tienes muchos inconvenientes, una falta de libertad muy grande.

Vamos a poner un ejemplo que nos sirve para explicar cómo afectan los transportes a la juventud. Recientemente, en nuestra comarca, hemos notado la ausencia de autobuses que dificulta diversas actividades, y no solo en tiempo libre o de ocio, sino incluso en la obligación de ir a clase. Esto puede llegar a ser un grave problema que hemos visto en otras comarcas. Durante algunas semanas, algunos compañeros de Urrea y Albalate se han quedado sin asiento y han tenido que llevarles los padres al centro. Para solucionar el problema, los alumnos de Urrea tienen que ir ahora en la ruta de La Puebla, Vinaceite… El primer día el autobús tenía que pasar a las 8:05, pero pasó mucho antes, volviéndolos a dejar en tierra y teniendo que ir en taxi. Además de que aumenta el tiempo para el resto de pueblos de esa ruta.

También hemos tenido problemas con el fútbol sala. Estábamos acostumbrados a viajar con autobuses todos estos años atrás. El año pasado ya se redujo el número de autobuses y solo tuvimos un autobús para ir a Andorra. Este año se nos ha comunicado que no vamos a tener autobús en ningún desplazamiento. Esto puede ser un problema en viajes algo más largos como Alcañiz, Mas de las Matas o la comarca del Maestrazgo o Cuencas Mineras. Dificulta mucho los viajes, pues muchas familias trabajan o no pueden llevarlos y tienen que depender de otros con la responsabilidad que lleva añadida.

La falta de autobuses en los pueblos es un problema que nos afecta a todos, que dificulta nuestro acceso a la educación, a la sanidad, al trabajo… Incluso para ir a un partido de fútbol federado. Por eso, vivir en un pueblo no debería de significar tener menos oportunidades. Habría que mejorar los horarios para que haya más conexiones y posibilidades de viajar entre los pueblos cercanos y de nuestros pueblos a las ciudades más próximas.

Generación 'En Plan'. Alumnos de Oratoria del IES Pedro Laín de Híjar