Tengo suerte, un gran regalo me dio la vida desde el día que nací, pero con el paso de los años me doy cuenta de que no será fácil poderlo disfrutar en plenitud. Este mismo regalo, otros padres como yo, tenemos que ser capaces de transmitirlo y dejárselo a nuestros hijos y nietos, aunque de pequeños no sepan o no se den cuenta del valor que tiene, después, con el paso de los años alucinarán cuando abran el envoltorio.

Este regalo es la herencia que dejaron nuestros antepasados, está en nuestro cuerpo desde el día que nacemos, junto a las primeras miradas de nuestros seres queridos y sus primeras palabras hacia nosotros, "enhorabona, quin chiquet mes monet", se escucha cerca de nosotros, y continúa con un "que rubiet es y que minudet"

Regreso al pasado para buscar respuestas, ¿dónde las puedo encontrar?

En la vida misma, escuchando hablar a la gente, en la calle, en el bar, sentado en un banco con los amigos, y por supuesto en casa, junto a mí familia. Con mis abuelos y mis padres, entre mis hermanos, todos hablamos con normalidad y nos entendemos, cada día descubrimos nuevas palabras preciosas que se nos quedarán en la memoria para siempre.

Mis abuelos vivían en la Vila (parte antigua de Valderrobres) y en su casa tenían esgorfa (desván) en ella estaban los conejos y alguna gallina. Mis recuerdos llegan hasta una antigua casa junto a la muralla del castillo, una cocina sin armarios, un comedor sin Smart TV y habitaciones con colchones de lana en las camas, hummm… qué calentitos, qué tiempos aquellos. No teníamos preocupaciones, poseíamos la ignorancia y la felicidad de ser niños y podíamos disfrutar del mejor juego que he conocido, la unión de amigos, tiempo y mi increíble pueblo Valderrobres.

Pasan los años y voy creciendo, al salir de casa y poner los pies en la calle, empiezan a salir desde dentro de mi palabras excepcionales, maravillosas, hablo con mis amigos, con familiares, con todos los que me cruzo hasta llegar a clase, bon día le digo a un compañero, continuando con un ¿vens a escola? Pero… al entrar en el colegio todo cambia. Aparece el profesor en la clase, empieza a hablar y explicar el temario en castellano, la lengua oficial utilizada para enseñar a los alumnos. Es increíble, es lo mejor que nos podía pasar, ahora podremos expresarnos y hablar en dos lenguas diferentes.

Cuándo me casé en Torre del Compte junto a mi mujer y su familia encontré otro regalo, allí el vocabulario que utilizan es similar pero tiene su gracia y sus peculiaridades, todas válidas. Ahora mis hijos ya lo hablan, han abierto su regalo y están disfrutando de él, cada día utilizan un pedacito y descubren alguna palabra nueva.

Escribo estas líneas por todos los aragoneses que también recibieron su regalo, por mí, por mi familia, porque tenemos muchísima suerte de haber nacido en el Matarraña.

Ya tengo la respuesta, la he encontrado dentro de mi regalo con una tarjeta que ponía: "YO PARLO CHAPURRIAU"

Manuel Bel - (Valderrobres)