En lo que llevamos de semana, estamos viviendo una terrible y horrible realidad. Han muerto 6 mujeres a manos de sus "presuntos maltratadores".

Desde el pasado mes de marzo se está emitiendo una docuserie en la que una mujer muy famosa de nuestro país relata el maltrato que lleva sufriendo desde hace más de 20 años. Se está emitiendo en Telecinco, una cadena que muchos consideran que es telebasura, un canal frívolo y poco serio; ¿si se hubiera emitido en otro canal a nivel nacional hubiera tenido mucha más transcendencia y repercusión social de la que está teniendo?

¿Qué más dará desde donde se emita? la cuestión es: ¿cuántas personas se han dado cuenta de que también están siendo víctimas de algún tipo de violencia y ahora se atreven a pedir ayuda y a verbalizar lo que están sufriendo al escuchar el testimonio de esta mujer? Solamente en la primera semana de emisión, las consultas al 016 (número de atención a víctimas de violencia de género) aumentó casi un 42%.

Gracias a la gran plataforma que ha podido utilizar esta mujer en horario de máxima audiencia, este fenómeno televisivo ha supuesto un antes y un después en la visión social del maltrato y de la violencia, agitando conciencias políticas y sociales. Ahora, gracias a los expertos no solamente se habla de violencia física, sexual o psicológica, sino también de violencia vicaria, luz de gas, política, social, judicial…violencia que ejercen solo por el mero hecho de pensar que la otra persona u otras personas son inferiores por su sexo, estatus social, etnia, ideología, orientación sexual….

Desde principio de año, 13 han sido las víctimas mortales a causa de la violencia de género y como he dicho al principio, 6 en esta semana, lo que eleva los registros a 1092 víctimas desde 2003. Aún así, las opiniones difieren. Estamos los que creemos que la violencia de género existe, siendo una de las mayores lacras de nuestra sociedad, y que con la unión de todos podremos eliminar; y los que son negacionistas que con su nula empatía y aún teniendo los datos encima de la mesa siguen sin aceptar esta cruda realidad. No hay duda de que si les damos voz a estos últimos estaremos dando un gran paso atrás en nuestra lucha.

Raquel Palos - PSOE Calanda