No podemos perder más. Aragón ya ha visto desaparecer suficientes símbolos de su historia industrial. La demolición de la chimenea y las torres de refrigeración de la central térmica de Andorra supuso una pérdida irreparable para nuestro patrimonio y frustró proyectos tan sugerentes como el de Miguel Ángel Arrudi, que imaginaba ese espacio convertido en un referente cultural y artístico. Hoy, el riesgo se traslada a la central térmica de Escucha. Sería un error repetir la misma historia y recurrir a la piqueta antes que a la imaginación.

La cuestión no es conservar un edificio vacío. La cuestión es darle un nuevo uso.

Escucha reúne un conjunto patrimonial único: el Museo Minero, el Pozo Pilar, la Casa Museo de la Familia Minera y la propia central permiten explicar de forma integrada la historia del carbón en Aragón, desde su origen geológico y su extracción hasta la producción de electricidad y el profundo impacto económico y social que la minería tuvo sobre varias generaciones de aragoneses y aragonesas. La central completa ese relato y convierte a la localidad en un referente del patrimonio industrial.

La experiencia demuestra que estos proyectos funcionan cuando el patrimonio deja de ser un recuerdo y recupera una función útil para la sociedad. Existen ejemplos que demuestran que esta apuesta es posible. El complejo industrial de Zollverein, en Alemania, o el Museo Nacional de la Energía de Ponferrada han transformado antiguas instalaciones industriales en motores culturales, turísticos y económicos. Escucha puede recorrer ese mismo camino, adaptándolo a la realidad de Aragón.

Un proyecto de esta envergadura requiere la implicación del Ayuntamiento, la Comarca, la Diputación de Teruel, el Gobierno de Aragón, el Gobierno de España, la Unión Europea e incluso la empresa propietaria. Solo con la colaboración de todos será posible recuperar este patrimonio y ponerlo al servicio del territorio.

Desde Chunta Aragonesista defendemos que la recuperación de la central de Escucha sea el primer paso para crear una Red Aragonesa de Patrimonio Industrial, conectando espacios como Escucha, la central térmica de Aliaga, el patrimonio minero de Utrillas y otros enclaves. No se trata de conservar por nostalgia, sino de generar actividad, empleo y oportunidades. Después de todo lo que ya hemos perdido, no podemos permitirnos perder también las oportunidades que aún conservamos. Porque la mejor forma de proteger nuestro patrimonio es darle un nuevo uso y devolverlo a la vida.

Cristina Marín. CHA / Aliaga