Cantavieja, 29 de julio de 2024. En estos días que los que estamos tan de moda los pueblos del Maestrazgo donde van a instalarse los parques eólicos les voy a explicar el problema que tenemos en Cantavieja y el que preocupa, y mucho, a todos los que aquí vivimos. Incluso a los «vende patrias» que es como se refieren a nosotros, los responsables municipales, los insignes personajes de las plataformas anti eólicas y anti todo. Su preocupación son los aerogeneradores, el quebradero de cabeza de los que aquí vivimos es la sequía, la falta de agua y es que nos morimos de sed.
NO TENEMOS AGUA, y sin agua no hay vida, para nadie.
Tenemos una capacidad de almacenaje de aproximadamente 7 millones de litros de agua tanto para consumo humano como ganadero. Nuestras reservas actuales rondan los 400.000 litros, llevamos semanas trayendo agua en camiones para los ganaderos y en 15 días será para consumo humano.
Los vecinos y vecinas están muy preocupados y asustados. Todos los días me preguntan: ¿cómo vamos? ¿qué tal el pozo nuevo?… Y les respondo: pues sale, pero no la suficiente. Todos están concienciados con el ahorro (bueno, todos todos tampoco), y no les falta razón.
Si esto no cambia, y lleva poca marcha, el futuro va a ser preocupante en especial para el principal sector económico de nuestro pueblo: el ganadero.
Es increíble que Cantavieja esté en esta situación. Hemos sido ricos en agua siempre, con dos manantiales tremendos. Y ahora el Agua la Villa seco y La Bujera a un 10%.
Tampoco hemos abierto las piscinas. Se que a mucha gente, en especial niños y jóvenes les ha dolido mucho pero nadie ha reclamado nada, todos lo entienden. Gracias por vuestra comprensión. Y para rematar se nos mueren los pinos. El Rebollar se está secando a toda velocidad y sentimos mucha pena y preocupación.
Tenemos motivos serios, muy serios para estar preocupados. Si esto no mejora y mucho, los que estos días se rasgan las vestiduras, los nos acusan de cometer no sé qué delito, que no se preocupen. Pronto tendrán el Maestrazgo como les gusta verlo cuando vienen de visita, de vez en cuando claro, con PAISAJES PERO SIN PAISANOS.
Ricardo Altabás. PP / Cantavieja


Y en un futuro un montón de dinero y sin agua ni paisanos. Suerte.
Que mal hilado Ricardo. Qué tendrá que ver una cosa con otra; de todas formas con los pinos que se secan mejor para talarlos sin excusas y hacer pistas, y destrozar montes y pastos.
En unos años sólo molinicos y vendehumos esperando el maná que seguirá sin llegar.
Eso del agua es cosa del cambio climático que muchos se obstinan en negar, y la padeces tú y la padecemos también quienes nos oponemos al Clúster
¿Por qué no explica usted a sus paisanos que la tubería que lleva suministra agua a Cantavieja lleva años rota y con pérdidas?
El agua es un problemón en estos pueblos ahora mismo, el más grande a corto plazo, totalmente de acuerdo, pero que comentario más desafortunado. Como si no pudieran preocupar las dos cosas, cada una en su rango. Sin agua, ni paisaje ni riqueza.
El tema es enredar, que tiene que ver el tocino con la velocidad. Ahora todo tienen la culpa los antimolinos. Pero la gestión de estos problemas ya se veía hace meses y la casa sin barrer.
No te preocupes que con las perricas que llegarán todo se arreglará. ( Vamos todo lo de alguno…)
Yo vivo en esta zona, y la sequía la sufro igual que todos, pero encima con los molinos destrozamos recursos que proporcionan más lluvia. Menuda opinión para vendernos los molinos con la sequía.
Claro, y como cada vez hay menos agua porque no reventarlo ya de todo y poner eólicas, verdad? No intentes justificar lo injustificable. Si de verdad quisieras a tu pueblo no permitirás que pusieran ni un solo molino. Desde luego, que escribiendo lo que escribes nos das a conocerte un poco mejor.
De lo que se trata es de mezclarlo todo con todo, los molinos con la sequía, el tocino con la velocidad. Lo importante para manipular es el relato. El bueno es usted, los malos los «vendepatrias». De lo que se trata es de pintar un futuro bien negro y catastrófico si no están ustedes al mando. Lo malo de todo esto es que la gente se traga las mentiras como si fueran verdades.
Demagogia barata