Y por fin ha llegado la oportunidad de echar de la Moncloa al PSOE y al presidente más corrupto de la historia. El PSOE sacó adelante una moción de censura hablando de regeneración democrática, limpieza y ejemplaridad. Hoy, esas palabras chocan con una realidad plagada de escándalos. ¿Era esto lo que prometían? ¿Dónde está la responsabilidad política cuando la corrupción alcanza a antiguos ministros, secretarios de organización, altos cargos y personas del entorno más íntimo del presidente?
Gobernar no consiste solo en resistir una votación y atrincherarse en el poder sin aprobar presupuestos, también significa asumir consecuencias y dar explicaciones cuando los colaboradores más próximos están implicados en escándalos graves. Significa transparencia, colaborar con la justicia y evitar que la defensa de mantenerse en el poder se convierta en el objetivo.
España necesita recuperar la confianza. Para ello hacen falta instituciones sólidas, controles eficaces, explicaciones y consecuencias políticas cuando se pierde la credibilidad. El PSOE no puede considerarse por encima de esas exigencias.
VOX plantea una agenda basada en la reducción del gasto político innecesario, la transparencia en el uso de los recursos públicos, desregulación y prioridad nacional, la defensa del campo español frente a la burocracia y la competencia desleal, el control de las fronteras y la lucha contra la inmigración ilegal.
El cambio que necesita España no puede quedarse en una simple sustitución de dirigentes, como ocurre siempre entre populares y socialistas. Debe traducirse en decisiones firmes, instituciones transparentes, una administración más eficiente y políticas que devuelvan protagonismo a quienes sostienen el país con su trabajo.
Los españoles merecemos un cambio de rumbo, y el 29 de noviembre tenemos la oportunidad de hacerlo realidad. A VOX no le temblará el pulso, las familias recuperarán la importancia perdida y su capacidad económica, y el esfuerzo volverá a estar recompensado.
Germán Sanz. Vox / Caspe


Ustedes que van a cambiar si estan en todos los estamentos que pueden y chupan con el PP. Ala venga venga la burradas en otro lado.
Si Vox no ha votado jamás a favor de nada que beneficie a la clase media . Hay gente que aún así les votará, pero es que leer tantas mentiras seguidas da vergüenza ajena.
Enhorabuena, Germán, por este artículo.
Muchos ciudadanos sentimos el cansancio ante un sistema que parece repetirse una y otra vez, con otros nombres pero las mismas prácticas. Tu análisis sobre la falta de transparencia, la necesidad de rendición de cuentas y el agotamiento con la alternancia tradicional toca una sensibilidad muy real y compartida.
Me parece especialmente acertada la idea de que cambiar de dirigentes no equivale a cambiar de sistema. Es una reflexión profunda que invita a pensar más allá del titular y a exigir algo mejor a quienes nos representan.
Gracias por atreverte a decirlo con tanta contundencia y por ofrecer una alternativa concreta en un momento tan importante para el país. Artículos como el tuyo son los que hacen pensar, debatir y, sobre todo, no resignarse.
El ínclito, Figaredo ha dicho que “el sistema de pensiones es un zombi. Lo han quebrado», y ha cargado contra el sistema público de pensiones y ha apostado por un «modelo mixto”.” Hay que llevar a cabo una reforma drástica de las pensiones».
Este tema no es nuevo. Miremos hacia atrás. Dentro de las 100 medidas del programa de VOX para las elecciones del 10-N de 2019, sin memoria económica, la nº 53: un nuevo modelo para nuestras pensiones (mixto de capitalización y reparto). En un primer momento sería al 50% por medio de pensiones públicas y el otro 50% por el sistema de capitalización privado. Este sistema mixto es irrealizable porque de llevarlo a cabo significaría el hundimiento del sistema público, al quitarle de los ingresos de la Seguridad Social unos 45.000 millones de euros anuales, que la llevarían inmediatamente a la bancarrota y ese es el objetivo de Vox, para así obligar a todos los trabajadores a acogerse al sistema privado de capitalización. Sigue al pie de la letra el modelo implantado por Pinochet en Chile, con unos resultados dramáticos. La plaza de la Constitución de Santiago de Chile simboliza el centro de poder. Allí está el palacio de La Moneda bombardeado por Pinochet en 1973. También bombardeó a la tercera edad, como a Mario Enrique Cortés, de 80 años, que en 2014 murió de infarto en pleno invierno trabajando para una empresa de jardinería, como a otros muchos ancianos por sus pensiones misérrimas, en torno a 230 dólares. Se levantaba a las 4 de la madrugada para llegar a su trabajo desde la comuna de El Bosque; iniciaba a las 6 y finalizaba a las 3 de la tarde. ¿Están claras las consecuencias de privatizar las pensiones? Pensiones de miseria y gran negocio para bancos y fondos de pensiones. Además, hay otro aspecto de un sistema privado de pensiones que pasa desapercibido a nivel mediático. Esos fondos de pensiones que gestionan los capitales ahorrados por los trabajadores invierten en acciones o títulos, lo que deja el cobro futuro de las jubilaciones al albur de las oscilaciones de los mercados financieros y al mayor o menor acierto de los gestores a la hora de invertir. Los riesgos recaen exclusivamente sobre los clientes.
Por otra parte, todas las medidas sociales para beneficiar a la gran mayoría de españoles: revalorización de pensiones, subidas del salario mínimo interprofesional, ayudas a la Dana, permisos por paternidad do maternidad, reforma laboral, ayudas al transporte (gasoil), incrementos de becas, etc. Todas, todas las medidas que benefician a la gran mayoría, VOX ha votado en contra. Ahora escribirá alguno que mi visión es sesgada. Seguro. Que me diga alguien si lo que digo no es cierto. No dudo de que quieren mucho a España, pero no tengo ninguna de duda de que no quieren a la gran mayoría de los españoles.