Principios de los 80, Escolapios. Lápiz, goma de borrar y libretas rubio. Mañanas tormentosas, Nocilla, tiza, bata de rayas Tardes afables. Canicas ,exámenes y cromos del mundial 82.
Churro, media manga, mangotero ¿que hay en el puchero?

De camino al colegio, tiendas de retales, papelerías, colmados, ferreterías y electrodomésticos. Escaparates modestos y dependientes uniformados y atentos.

Mercado central, multitud de puestos, sabores y colores. Cestas de mimbre y envases retornables por los que te pagaban. Todo sostenible y ecológico.

Ahora todo al alcance de un clip del botón o del ratón. Furgonetas desbordadas de cajas por repartir como aguinaldos en las «fiestas de invierno». Todo cabe en un paquete. Solo has de mirarlo, pedirlo y pagarlo Hábitos nuevos, nuevas tecnologías. Nuevos pobladores que imponen sus hábitos de consumo y vida. Nuevos negocios de ultramarinos con dueños llegados de ultramar que no desdeñan pasar sus horas detrás del mostrador. Afán de progresar y superarnos.

Carteles de se vende, se traspasa, se regala. Nadie los quiere porque los vientos no son favorables y hay cosas por las que no merece malgastar el tiempo que es oro. Metal por el que se ha luchado por conseguir y que ya hay quien lo pierde por incomparecencia, que es la peor de las maneras. Perder por no empezar.

La ilusión por emprender un negocio o una empresa en tu pueblo debe ser siempre apoyada o por lo menos favorecida evitando el mayor numero de trabas administrativas. La tecnología debe ser un aliado, no un enemigo. Nuestra tierra merece una oportunidad.

Tiempo se nos ha regalado y por lo que decimos sin equivocación: solo se vive una vez.

Vivamos con talento y responsabilidad. Todo cabe en nuestro recorrido a través de nuestro devenir.

Carlos Andreu. Vox / Alcañiz