No por esperada ha causado cierta sorpresa la lista que el PP va a presentar por la provincia de Teruel a las Cortes de Aragón.

La figura de los siervos de la gleba es difícil de entender desde la perspectiva moderna. A medio camino entre los esclavos y los hombre libres, fue éste un estamento social durante la Edad Media y directamente relacionado con el feudalismo. A medio camino, porque si bien estaban sometidos a los designios de un señor, disfrutaban de algunos derechos que les permitían decir, aunque de forma muy limitada, que eran seres humanos como cualquier otro.

Este símil nos sirve para enjuiciar una lista que es la que ha querido el señor o señorón Azcón, que ha ninguneado al presidente provincial del Partido Popular, Sr. Juste, relegándolo al segundo lugar, que ha decidido incluir a un grupúsculo de renegados del antiguo PAR y que ha optado por encumbrar al primer lugar a una mujer que ha pasado de legitimar con su voto los mayores recortes que se han dado en la sanidad aragonesa con Rudi a autoproclamarse, hoy, en la defensora a la vez de la Sanidad Pública y de la privada, las dos juntas, no se sabe si por remordimiento o por puro tacticismo. Esta vez han tenido suerte los de Ciudadanos de Teruel que o bien porque nadie les ha ofrecido nada o por decencia propia no aparecen en las listas del PP.

Lo cierto es que la primus inter pares, la Sra. Marín, avaló que se paralizara el Hospital de Teruel con la excusa de que podía haber un terremoto por afección de la falla próxima a la ubicación del nuevo Hospital y, lo cierto, es que tamaña felonía costó al erario público más de3 millones de euros. Con su voto consintió que se quitaran médicos y facultativos de las zonas rurales. Con su apoyo forzó que se jubilaran más de 700 médicos en Aragón de manera ilegal, a los que hoy se están pagando con el dinero de los contribuyentes más de 50 millones de euros. Con su apoyo se llevo a cabo un recorte a la sanidad pública del más de 240 millones de euros.

No es este un mal currículum para encabezar una lista del PP que se caracteriza, sobre todo, porque quien grita más, medra más, quien confronta más, asciende mejor, quien más ayuda presta a menguar la sanidad pública, más crece en las listas. Muy del estilo Azcón, que se mueve en la mentira, el insulto y el viva la madre en su actitud, un estilo que causa furor en la caverna mediática acostumbrada al pecado y posterior confesión.

A decir verdad, una mínima libertad le ha quedado al PP de Teruel a la hora de elaborar su lista, porque son amantes de la buena costura y de la velocidad sin freno. ¿A qué si no responde el nombre de Gracia Suso en la lista?

Conocido por ser un conductor que va a toda mecha y por coser la bandera de España más grande, que quiso emular a aquel ministro Trillo que conquistó para España la Isla Perejil, ha ganado mucho Alcañiz con este ascenso.

Así que el señor feudal del PP de Aragón, dueño y señor de sus destinos, que solo rinde cuentas y pleitesía ante o rey Feijoó ha decidido poniendo unas velas a Dios y otras al diablo, sin olvidar una más para su monaguillo Biel, con quien ha hecho el exorcismo que ha llevado a la deconstrucción del PAR.
Esto tienen por la derecha los turolenses a los que les asiste el derecho de juzgar y prejuzgar , antes de votar, con quienes se juegan los cuartos.

Javier Baigorri. Secretario de Organización del PSOE Teruel