A finales de verano se hizo público el número de turistas que visitaron Aragón en lo que llevamos de 2025. Y, de nuevo, hemos mejorado datos de años anteriores. Si tenemos en cuenta los números que arroja el Instituto Nacional de Estadística (INE), más de tres millones de turistas han visitado tierras aragonesas en estos nueve meses. Para que se hagan una idea, como si todos los madrileños decidieran pasar sus vacaciones en Aragón.

Este aumento de los turistas que acogemos en nuestra Comunidad Autónoma lleva consigo un paso más hacia la profesionalización del sector: una gestión más eficiente de las empresas y destinos, una planificación estratégica más sostenible… Y mientras tanto, no podemos dejar de lado la implementación de las numerosas y complejas normativas turísticas que se han convertido en el auténtico reto del 2025 del sector turístico.

Si has viajado este verano, te habrás dado cuenta de que el alojamiento turístico donde hayas decidido pasar tus vacaciones te ha pedido un mayor número de datos. Y eso es debido a la puesta en marcha de un nuevo registro nacional en el que, de forma digital, nuestras empresas deben de comunicar la información de todos los clientes, los días que se alojan y en qué fechas lo hacen. Éste es un trámite telemático que requiere identificación digital para poder realizarlo. Identificación digital, buena conexión a internet y que la plataforma del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana no esté colapsada. Lo que nos piden es un verdadero milagro, la verdad.

Este año también nos hemos tenido que poner manos a la obra con el control de la legionela, a pesar de que nuestras casas de turismo rural y viviendas de uso turístico disponen del agua procedente de la red de abastecimiento municipal que ha sido previamente tratada. Cumplir esta normativa significa que, pese a que nuestros clientes beben la misma agua que tú y yo bebemos en nuestros hogares, los propietarios de estos alojamientos turísticos deben llevar a cabo análisis periódicos, registros escritos de las analíticas y el contrato de empresas especializadas que hagan revisiones externas.

Los restaurantes también van a tener que adaptar sus procesos próximamente a nuevas legislaciones, como la prevención del desperdicio alimentario, que les obligará a diseñar planes para reducir desperdicios o justificar qué hacen con los excedentes.

Así, mientras el número de turistas aumenta, nuestras empresas siguen formándose, invirtiendo y transformándose para ser más competitivas y sostenibles. Y lo hacemos desde pueblos pequeños y estructuras familiares, con muchas limitaciones, pero con pasos seguros, demostrando que el turismo en esta tierra no es fruto de la casualidad.

Nieves Ballestero. Gerente Empresarios Turísticos Bajo Aragón