En agosto de 1962 un coche de matrícula francesa perturbaba la calma de la artesana Fabara. En él viajaba Horst Dassler y allí encontró a Pedro Albiac y un puñado de «cosedores» de balones de fútbol. Allí empezó la vertiginosa presencia de Adidas en España. En 1964 llegaban ya más de un millón de piezas y mil kilos de hilo de nailon para fabricar balones. Cinco años después se instalaba en Caspe la factoría de Adidas, entonces Arena Sport, S. A., que ha sido y es una seña de identidad de esta población, tras una historia de medio siglo que uno de sus ejecutivos, Manuel Conte, ha contado en el libro ‘Carrera de relevos’. En 1973, tras su primera ampliación, Adidas ya tenía 60 empleados y fabricaba 110.000 balones.
Los balones de Caspe estaban muy presentes en los mandamases europeos, de tal modo que, para el Mundial de 1978, a celebrar en Argentina, diseñaron y cosieron un atractivo modelo que se llamó ‘Tango’. Precisamente en agosto de ese año falleció Adolf Dassler, «Adi», que había dado nombre a la marca ‘Adi-das’. El Tango de Caspe se unió al tango argentino y al inmenso baile mundial del fútbol que acaba de tener su última representación deportivo-circense y económico-patriótica este pasado mes.
Un grupo de gente inquieta, entusiasta y creativa quiere recordar la presencia de Adidas en Caspe, su pasado, presente y futuro, colocando un gran balón de hierro en la rotonda que en la carretera N-122 se ha construido para el acceso al polígono industrial, donde se sitúan las naves de distribución de producto deportivo a toda España y la tienda minorista, que es muy visitada. A Caspe se le conoce más por esta tienda que por la pesca en el Mar de Aragón, el Compromiso que todos quieren ahora recordar o la cruenta Guerra Civil que no quieren que se olvide.
Me parece una gran idea colocar un gigantesco balón en la rotonda, porque es valorar otra de las identidades caspolinas, incluso de la Comarca, y tengo para mí que el balón representado será el Tango. No está mal que con la música del hierro se recuerde también la afinidad con los argentinos y, sobre todo, que se recuerde la unión, tolerancia, entusiasmo colectivo y patriotismo deportivo de la gente en torno al fútbol, como se ha visto en el Mundial 2026, que, por si no se han enterado… ha ganado España.
Miguel Caballú. Cartas a Abel

