Escribo esta reflexión mientras regreso de hacer el Camino de Santiago. Una ruta milenaria por la que caminan hoy miles de peregrinos y que, a lo largo de los siglos, han recorrido millones de personas llegadas de todo el orbe. Durante días he visto cruzarse culturas, historias y acentos repitiendo «buen camino». Un deseo de que puedas terminarlo, que cumplas tu propósito y encuentres tu verdad.
Entre etapa y etapa, comentábamos las noticias que llegaban. El Tribunal Constitucional abría la puerta a la aplicación de la amnistía a la malversación del procés y dejaba a Puigdemont más cerca de volver; Bolaños reconocía que se pactó con ERC y Junts para alcanzar los votos necesarios para la investidura; la petición de la Fiscalía de absolución para Begoña Gómez; nuevas informaciones de la UCO sobre la supuesta trama relacionada con Leire Díez y las presiones sobre una jueza...
Noticias todas bochornosas, que se acumulan sobre una legislatura marcada por la tensión institucional, los pactos políticos difíciles de explicar para muchos españoles y numerosos asuntos judiciales que afectan al entorno del poder.
Pero el día que llegaba a Santiago, se anunció el adelanto electoral al 29 de noviembre. Y entonces pensé que quizá el «buen camino» que nos deseábamos los peregrinos puede servir también para España.
Porque el 29 de noviembre tenemos una oportunidad. La oportunidad de que los españoles decidamos qué país queremos y qué manera de hacer política estamos dispuestos a aceptar. Una oportunidad para decir basta a la mentira, a la corrupción, al enfrentamiento permanente y a una política en la que demasiadas veces parece que todo vale para conservar el poder.
Después de años de incertidumbre, chantajes, cesiones y embustes, los españoles podremos elegir qué camino queremos andar. Podremos decidir si con nuestro voto vamos a permitir o a impedir que Pedro Sánchez vuelva a formar un Gobierno sostenido por quienes tienen como proyecto político debilitar España y romper la igualdad entre ciudadanos.
Como en el Camino de Santiago, nadie puede caminar por nosotros. El 29 de noviembre nos toca andar y decidir hacia dónde.
Buen camino, españoles.
Isabel Arnas PP / Albalate del Arzobispo

