Valmuel vuelve a estar en alerta ante el proyecto de una nueva granja porcina a un kilómetro y medio escaso del núcleo urbano. La empresa oscense Frutas del Cinca SL promueve una instalación con una inversión de 1.3 millones de euros en Alcañiz, y capacidad para 7.200 cerdos de cebo junto a la pedanía de Valmuel. Es la tercera que se ha proyectado en el entorno. Las anteriores, cuya construcción fue paralizada, son destinadas a madres con lechones, y están vinculadas a Litera Meat, filial del grupo cárnico italiano Pini.
Desde la localidad, donde residen 154 personas, alertan del volumen de actividad que supondría la puesta en marcha de las tres macrogranjas. Suman 864 unidades de ganado mayor, "la capacidad máxima permitida", y el equivalente a 21.600 cerdos de cebo, es decir, unos 137 cerdos por cada vecino.
El nuevo proyecto se encuentra en exposición pública en el Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA) y desde la plataforma Stop Ganadería Industrial han presentado alegaciones. El periodo para hacerlo expira el martes 13 de octubre.
Cabe destacar que este mismo año, vecinos de Valmuel ya recogieron firmas en contra de las macrogranjas proyectadas en su entorno. Recuerdan desde la plataforma que estas instalaciones han obtenido la concesión de agua de la Comunidad de Regantes de Valmuel, lo que supone destinar agua de regadío a la ganadería industrial. Según Stop Ganadería Industrial, esa concesión no basta, ya que la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) debe autorizar además el cambio de uso de regadío a ganadero, un trámite que no figura en el expediente. Sin él, sostiene la organización, no podría concederse la autorización ambiental integrada que necesitan las instalaciones.
El consumo conjunto previsto asciende a 85 millones de litros de agua al año, el equivalente a 34 piscinas olímpicas. "Es unas 11 veces más que el agua que consumen los 158 habitantes de Valmuel, si se aplica el consumo medio de los hogares españoles, de 132 litros por persona y día según el INE", denuncian. Según la organización, ese agua debe potabilizarse antes de usarse porque contiene nitratos, microorganismos y materia orgánica; la propia comunidad de regantes advierte de que no es potable.
En cuanto al deshecho, calculan que las tres macrogranjas generarían conjuntamente 50 millones de litros de purines al año, una cantidad suficiente "para llenar más de 20 piscinas olímpicas". Esos purines contienen "155,7 toneladas anuales de nitrógeno que se esparcirían como abono en los campos de la zona", advierten. Desde la plataforma alertan de que las tres instalaciones emitirían cada año 87,4 toneladas de metano, lo que supondría un total de 2.777 toneladas de CO₂ equivalente al año. Emitirían, además, 96,1 toneladas de amoniaco.
Tres proyectos del mismo grupo empresarial
Desde la plataforma señalan que no se trata de tres proyectos "que coincidan por casualidad". Se basan en que, "según la documentación registral, están ligados al mismo grupo empresarial y rodean una pedanía pequeña con el máximo de animales que permite la ley". Por ello, piden "que se evalúen los efectos de las tres macrogranjas en conjunto y que no se autorice ninguna sin el permiso de la Confederación Hidrográfica del Ebro".









