La reunión celebrada ayer sobre el Nudo Mudéjar supone un avance y abre una oportunidad para reconducir un proceso demasiado largo, frustrante y todavía alejado de los resultados que el territorio esperaba. El MITECO tiene ahora la obligación de practicar una escucha activa y efectiva. Eso significa comprender las necesidades de las empresas dispuestas a invertir, atender las reclamaciones de los agentes sociales y asumir que el Bajo Aragón Histórico necesita certezas para transformar las expectativas generadas durante estos años en oportunidades reales.

El balance hasta este momento exige una reflexión profunda. El cierre de la central térmica estuvo acompañado del compromiso de impulsar una transición justa, generar alternativas económicas y abrir una nueva etapa de desarrollo. Años después, buena parte de esas expectativas siguen pendientes de materializarse y el territorio necesita que los compromisos del Gobierno central se traduzcan definitivamente en inversiones, empleo y actividad económica.

El tiempo resulta determinante y cada mes de incertidumbre aumenta el riesgo de que una inversión encuentre otro destino, que una empresa reoriente sus planes o que determinados empleos terminen generándose fuera del territorio. Para unas comarcas que necesitan actividad, población y futuro, aprovechar cada oportunidad debe convertirse en una prioridad compartida.

En este camino, el Gobierno de Aragón puede desempeñar un papel decisivo como puente fiable entre el Ministerio y el territorio. La DGA conoce las demandas empresariales, institucionales y sociales y dispone de capacidad para facilitar soluciones y acercar posiciones. Una interlocución fluida entre ambas administraciones permitiría avanzar con mayor agilidad y ofrecer la seguridad que requieren los proyectos empresariales.

La reunión de ayer debe convertirse en un punto de inflexión.

El territorio ha demostrado durante años paciencia, responsabilidad y voluntad para afrontar una transformación económica de enorme magnitud. Ahora corresponde al Gobierno central responder con la misma determinación. El Nudo Mudéjar necesita entrar en una nueva etapa marcada por decisiones, plazos claros y resultados. Cada proyecto que avance será una oportunidad ganada para un territorio que lleva demasiado tiempo esperando.

Editorial.