Ser frontera con una comunidad autónoma como Cataluña, pertenecer a una de las comunidades autónomas con más historia de la península Ibérica y más antiguas de Europa, ser la comarca más oriental de la provincia de Zaragoza, tener la particularidad de que somos una comunidad trilingüe, a pesar de algunos, y estar estratégicamente situados, nos tendría que favorecer tanto en el desarrollo económico como en el poblacional. Y no es así.
Desde hace ya algunas décadas vemos cómo las pocas inversiones importantes que se hacen en el territorio, se focalizan la mayoría de ellas, siempre en el mismo punto: Zaragoza capital y poblaciones limítrofes. Atrás quedó el puerto seco de Caspe, los planes de ayudas como los famosos Miner, Fite, inversiones millonarias en proyectos como MotorLand, que a duras penas se mantienen a día de hoy.
Ahora lo que prima es destrozar el territorio con plantas eólicas y solares, ocupando y dejando inservibles vastas extensiones de nuestro suelo, donde ya no se puede utilizar para desarrollar el sector primario, industrial o mantener la fauna autóctona.
Lo más indignante de este tema, es el discurso político para justificar la implantación de estas inversiones. Que si hay que tratar de recuperar empleo y dinamizar la población rural, bla, bla,bla… Con el paso del tiempo te das cuenta de que es siempre lo mismo, siempre van esas inversiones a los mismos sitios o poblaciones que han sido tocadas con la varita mágica, mientras que otras comarcas nos quedamos con cara de tontos.
El ejemplo más claro es el que está por venir. Todas las inversiones que se están implantando en todo el Bajo Aragón son para dinamizar y llevar energía a Cataluña, para desarrollar económicamente aquel territorio. ¿Por qué no se instalan allí estas plantas eólicas y solares? No interesa. Aquí somos pocos votos y tenemos terreno de sobra. Somos juguetes rotos en manos de especuladores sin escrúpulos, con el beneplácito del gobierno del estado español, no nos olvidemos.
Los últimos movimientos políticos para mantener el control del gobierno, es dar carta blanca a nuestros vecinos catalanes con la exención fiscal y la famosa amnistía. ¡OJO! Exención fiscal de la buena, porque las pensiones catalanas las vamos a tener que pagar entre todos, entre otros temas. ¿Y luego nos dicen que tenemos que ser solidarios, cuando nos están quitando el sustento, las tierras y la posibilidad de desarrollarnos?
De nada sirve focalizar las ayudas en cuatro sitios puntuales si los demás se quedan sin ayudas y sin poder de maniobra para dar una calidad de vida en condiciones a sus vecinos. No queremos ser juguetes rotos. Queremos vivir en armonía, ser solidarios y que haya un reparto de la riqueza justa y equitativa. ¡Dejen ya de engañarnos!
Rafael Lumbreras. CHA / Caspe


Creía que en CHA serían más serios pero veo que no. Lo que Usted hace es aumentar la vecinofobia . Si. quiere defender Aragón pida y exija para Aragón lo que no se hace pero con seriedad no para llenar un artículo. Me ha defraudado
Rafael, que todos sabemos porque tienes esta obsesión por catalunya, cuando te enamorastes de una Catalana y aun corre, y con los años que han pasado las calabazas no te dejan expresar con normalidad. Deja de decir tonterias y jubilate.
Este comentario es lamentable… y cobarde.
Al fin la luz……ya sea eólica o solar o hidráulica o nuclear.
todo es por culpa de Catalunya.
PD : Y si no cobramos las pensiones ; también.
Para quien lea este periódico, el nombre es Cataluña, lo demás son ganas de tocar los cojones, encima de que nos desprecian nos roban nos ningunean y nos exterminan
Ya llegaron las hienas a defender los intereses de sus amos, no importa si nos roban, o si tenemos razón, los mercenarios nos atacan para que quede claro que nadie que vaya contra la supremacía catalana sobrevivirá para contarlo
El caso del IVA es aún más sorprendente. Navarra y País Vasco, una de las zonas más industriales de España, venden más al resto de España que lo que compran del resto. Sus haciendas forales recaudan miles de millones que salen del bolsillo de consumidores que viven en el resto de España. Sin embargo, todos los años, la hacienda estatal paga una devolución de IVA a las haciendas del País Vasco y Navarra. En 2012, este ajuste ascendió a 1.100 millones de euros en el País Vasco y a 600, en Navarra.
Mientras tanto, Catalunya se escribe Cataluña.
Y Ramón en catalan, Ramon. Recuérdelo.
grandes comentarios los tuyos, ramonchu, puesto que ya tenemos un par de ladrones, te crees con derecho a reclamar que tu tambien nos puedas robar ,en lugar de pedir que se acabe la tirania y la insolidaridad de los otros, muy bueno chaval muy bueno, el problema es que solo tengo un agujero en el culo, a ver por que sitio quereis joderme ahora los catalanes