40 años haciendo Aragón
La línea Zaragoza-Caspe-Tarragona no es un lujo, sino una necesidad para estudiar, trabajar, acudir a una cita médica o mantenernos conectados
For sale Baix Aragó Históric
Nos utilizan para colocar sus infraestructuras en nuestro suelo para desarrollar económicamente otros territorios
PEF si, pero no así
No todo el mundo tiene poder adquisitivo para asumir una subida de impuestos tan brutal
Juguetes rotos
Ser frontera con una comunidad autónoma como Cataluña, pertenecer a una de las comunidades autónomas con más historia de la península Ibérica y más antiguas de Europa
Tierra de especulación
La especulación es una operación comercial consistente en comprar mercaderías, inmuebles, valores o efectos públicos, con ánimo de obtener lucro en menos de un día, mediante su posterior venta a precios más alto
Malos tiempos para la política
Viendo la política desde la barrera, la percepción que tiene uno, es de hastío. Y me explico. Desde hace ya unos años estamos viendo que los partidos políticos tanto a nivel estatal, como a nivel autonómico y local, hacen primar más y anteponen sus intereses partidistas al del bien común
Servicios del siglo XXI
Ya terminado el merecido descanso estival, retomamos el nuevo curso político a nivel municipal
Los Rafas
Queda poco más de tres meses para una nueva cita electoral de carácter municipal y autonómico, y ya se nota que se han activado los engranajes preelectorales por parte de las distintas formaciones políticas
En tierra de nadie
Que la comarca del Baix Aragó Casp está situada geográficamente en tierra de nadie es un hecho, y me explico
En vía muerta
El pasado 19 de agosto, se produjo un grave incidente en la línea de ferrocarril convencional que une a las poblaciones de Valencia y Zaragoza a la altura de la población de Bejís
Remontando el vuelo
Parece ser, y digo parece, vamos retomando una actividad normal en nuestros hábitos diarios, también en la actividad de los Ayuntamientos
Ganadería si, manipulación no
La única palabra que se me viene a la cabeza para calificar el último pleno que tuvimos que vivir en Caspe, y que no hiera la sensibilidad de nadie, es de esperpento

