El pasado fin de semana, la Feria del Libro de Zaragoza contó con la presencia de Luis Arrufat Jarque, escritor natural de Valjunquera y residente en Zaragoza desde hace décadas, que firmó ejemplares de sus novelas para numerosos lectores.
Luis Arrufat ocupa un lugar destacado en la historia reciente de nuestra lengua y nuestra literatura. Fue el primer autor en publicar una novela escrita íntegramente en Chapurriàu, abriendo un camino que hasta entonces nadie había recorrido y demostrando que la lengua de nuestros pueblos también podía convertirse en vehículo de creación literaria.
A través de sus obras ha contribuido a dar visibilidad al Chapurriàu, acercándolo a lectores de muy diversos lugares y convirtiéndose en una referencia para quienes valoran y defienden este patrimonio lingüístico y cultural.
Su presencia en la Feria del Libro de Zaragoza supone un nuevo paso en esa trayectoria pionera, siendo también uno de los primeros autores en llevar con éxito la literatura escrita en Chapurriàu a un acontecimiento literario de esta magnitud.
Con motivo de esta cita cultural, hemos querido conversar con él sobre literatura, raíces, memoria y el papel que desempeña la escritura en la difusión de nuestra lengua. Compartimos a continuación algunos momentos de esa conversación.

Luis, aunque lleva muchos años viviendo en Zaragoza, ¿qué sigue significando Valjunquera para usted?
Valjunquera lo significa todo para mí. Es el pueblo donde nací y donde están mis raíces, mi infancia y mi familia. Son los recuerdos de toda una vida, el paisaje, el aire, el sol, el agua y los olivares. Son tantas las vivencias y emociones que me ha regalado este pueblo que sería imposible resumirlas en unas pocas palabras.

¿Cuándo nació su vocación por la escritura y cómo fueron sus primeros pasos como escritor?
Comencé a escribir por amor al Chapurriàu y por el deseo de ayudar a conservarlo. Un amigo me dijo: «Si quieres que una lengua permanezca, escribe». Y seguí su consejo.

¿Qué le llevó a apostar por el Chapurriàu como lengua literaria?
Porque quería contribuir a que el Chapurriàu siguiera vivo. Escribir historias en nuestra lengua era una forma de conservarla y transmitirla.

Sus libros han contribuido a dar a conocer el Chapurriàu fuera de nuestros pueblos. ¿Cómo vive esa realidad?
Lo vivo con una enorme satisfacción. Me alegra poder dar a conocer nuestra forma de hablar y demostrar que forma parte del patrimonio lingüístico de Aragón.

¿Qué siente cuando un lector le dice que ha descubierto nuestra forma de hablar gracias a sus novelas?
Siento una gran satisfacción. En esos momentos me acuerdo de mi gente, de mis raíces. Entonces pienso que he intentado cumplir la misión que me marqué en esta vida y que, poco a poco, algo estamos consiguiendo.

¿Qué significa para usted escribir en una lengua tan ligada a su infancia y a sus raíces?
La verdad es que no es solo lo que significa, es toda mi vida. Cuando escribo en castellano, y mira que lo he hecho, me siento extraño. Me expreso mucho mejor en mi lengua materna, porque es la que mejor transmite mis ideas y mis sentimientos.

¿Qué palabra o expresión en Chapurriàu le resulta especialmente querida?
¡Tartí ! La usamos cuando alguien está demasiado pendiente de ti o no te deja tranquilo. . Creo que es una expresión muy nuestra.

¿Hay algún personaje o alguna novela a la que tenga un cariño especial?
Sí. Yo no me considero un escritor, me considero más bien un contador de vivencias. No sé escribir si no me refiero a algo vivo o que haya sentido de cerca. Por eso hay personas que se reflejan en mis escritos, como mi hermana o mi tío. Son personajes muy especiales para mí.

¿Cuántas novelas ha publicado?
He publicado seis novelas, cuatro en Chapurriàu y dos en castellano.

¿Cuándo nació su vocación por la escritura y cómo fueron sus primeros pasos como escritor?
Comencé a escribir por amor al Chapur

¿En qué proyectos literarios está trabajando actualmente?
Siempre hay alguna idea por ahí volando, necesito sentir que tengo algo que contar. Hay alguna cosa en mente, aunque no sé si acabará saliendo adelante.

Para terminar, después de tantos libros y tantos lectores, ¿qué siente cuando alguien se le acerca y le dice: "Gracias por escribir en la lengua de mi pueblo"?
Es algo muy difícil de describir. Cuando has hecho algo con tanta ilusión, con tanta intención y además poniendo tu propio dinero porque no existen ayudas, escuchar a alguien decirte «gracias por escribir en mi lengua» o «es la primera vez que veo mi lengua en una novela larga» es una satisfacción enorme. En alguna ocasión incluso he llorado. Esas lágrimas compensan todo el trabajo, todos los esfuerzos y todos los problemas.

Muchas gracias, Luis, por compartir con nosotros sus experiencias y reflexiones.
Le deseamos muchos éxitos en sus próximos proyectos y le agradecemos su contribución a la difusión de nuestra cultura, nuestras raíces y nuestra lengua Lo Chapurriàu.