Viendo la política desde la barrera, la percepción que tiene uno, es de hastío. Y me explico. Desde hace ya unos años estamos viendo que los partidos políticos tanto a nivel estatal, como a nivel autonómico y local, hacen primar más y anteponen sus intereses partidistas al del bien común. Para los que somos todavía unos románticos de la política, para los que creemos en ella, están siendo unos tiempos difíciles de digerir.

Todos estamos viendo por los medios de comunicación los casos de corrupción que se están produciendo, los chantajes a los que están siendo sometidas las distintas fuerzas políticas para permanecer en el poder y, dependiendo de la orientación política de las editoriales, el machaque y la manipulación de la política alcanza niveles superlativos. Y no digamos nada de las redes sociales, donde de cada diez noticias, nueve son mentira, o están manipuladas para hacer el mayor daño posible. Hoy en día, si no se produce una noticia de alto impacto mediático para poder vender, es un fracaso.

No es entendible que se prorroguen unos presupuestos generales para no someterse al chantaje de unos partidos minoritarios. Hay que saber que prorrogar unos presupuestos supone no poder hacer inversiones durante todo un año o, lo que es lo mismo, estar bloqueado.

Tampoco es entendible que en menos de un año nuestro gobierno autonómico haya derogado dos leyes que tanto costó consensuar, como son: la Ley de Memoria Democrática y la Ley de Lenguas. Dos leyes que tratan de reglar una carencia muy demandada: Una, para que se reconociera por igual a todos y tener los mismos derechos; y la otra, tratar de regular la lengua materna de cada uno. Pero los motivos políticos que todos conocemos, no es otro que el de permanecer en el poder. El partido más votado se sometió al que menos voto tenía.

Y lo mismo ha pasado en Caspe. En el pleno del pasado mes de febrero, el equipo de gobierno votó a favor de la salida del consorcio antigranizo, con los votos a favor del PP, SOMOS Caspe (PAR) y VOX y los votos en contra de PSOE y CHA.

¿Cómo se puede dejar sin protección a la mayor industria de Caspe, al pequeño productor, al sector primario? Y, sobre todo, con argumentaciones ridículas, sin base científica ni técnica. Argumentando ahorro económico cuando la alcaldesa cobra más que la partida que se destina al consorcio antigranizo.
El señor concejal de agricultura sabrá sus razones. Algún día las sabremos.

Rafael Lumbreras. CHA / Caspe