El pasado jueves se celebró el pleno ordinario de Caspe, el cual incluía en el primer punto del orden del día la aprobación del Plan Económico Financiero (PEF), de elaboración obligatoria por no haber logrado el actual gobierno de Caspe, regido por el Partido Popular, mantener el equilibrio presupuestario y haber incumplido con las reglas fiscales, como el objetivo de estabilidad presupuestaria o la regla de gasto, establecidas en la Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera (LOEPSF). Este plan es un instrumento para corregir el incumplimiento de los objetivos fiscales en el año en curso y el siguiente.
Dicho esto, y conociendo para qué sirve un PEF, también tenemos que saber que el desequilibrio financiero que hay que salvar ronda el 1.500.000€ para este año, una barbaridad de dinero, lo mires por donde lo mires.
Pues bien, al PP de Caspe se le ha ocurrido la brillante idea de subir todas las tasas e impuestos municipales. Y cuando digo todas, son todas: empezando desde el IBIU hasta las entradas de las piscinas municipales, pasando por ludoteca, ayuda a domicilio, escuela infantil, etc. etc. El argumento que expusieron era que los precios están desfasados. Tengo que recordar que estamos ante servicios públicos y, si bien es cierto que algunos precios son bastante bajos y habría que actualizarlos, no es motivo para subir unas tasas más del 50% o el 100%.
No contentos con esta medida, también quieren recortar en distintas áreas como son cultura, deporte, turismo, etc., donde las distintas asociaciones se ven afectadas con recortes de los distintos convenios y subvenciones que tienen suscritos con el Ayto. de Caspe.
Ante semejante despropósito de plan, y así quedó demostrado en la votación para su aprobación, ningún partido político lo apoyó, ni VOX, ni Somos, ni PSOE y por supuesto CHA. No cabe otra que decirle al actual equipo de gobierno del Ayto. de Caspe que reflexionen, que no propongan medidas tan antisociales, que se puede recortar de otras partidas, como la empresa que les lleva las redes sociales y nos cuesta a los caspolinos 3000€ al mes, o recortar un día de fiestas patronales, día que se empeñaron en poner y nos cuesta más de 60.000€. No todo el mundo tiene poder adquisitivo para asumir una subida de impuestos tan brutal.
Nosotros, Chunta Aragonesista de Caspe, y si ustedes quieren, les tendemos la mano para elaborar conjuntamente un plan económico que no sea tan lesivo, que no haga perder poder adquisitivo a los ciudadanos de Caspe. Queremos un PEF más justo, pero no así.
Rafael Lumbreras. CHA / Caspe

