La protección del patrimonio cultural inmaterial es una tarea fundamental para preservar nuestra identidad y diversidad cultural.
Una de estas tradiciones, recuperadas hoy en algunos pueblos, son los dances. Actualmente se encuentran en proceso de declaración de Bienes de Interés Cultural (BIC) por el Gobierno de Aragón. Un proceso que se inicia después de que hace algunos años nos uniéramos 14 municipios turolenses para preparar un documento conjunto e instar al Gobierno de Aragón a esta Declaración. Por lo que es una satisfacción ver cumplidos objetivos en los que se ha invertido tiempo e ilusión.
En Albalate estuvo décadas sin representarse. Pero no sólo permanecía en la memoria de algunos de los mayores de la población, sino que gran parte estaba documentado por Fernando Gabarrús, por lo que gracias a él pudo recuperarse fiel a la tradición albalatina. Desde el ayuntamiento se animó a un grupo de gente para que lo retomara y el momento llegó el 1 de mayo de 2023 habiéndonos abierto boca con un pequeño aperitivo en el Pregón de las Jornadas de la Ruta del Tambor y Bombo de ese año, las cuales se celebraron en Albalate. Desde entonces el grupo crece en voluntarios y en actuaciones cada año.
Y como una especie de bien contagioso, en 2024 fue el turno de Urrea de Gaén. Espero y deseo que ambos pueblos mantengan el calor de la tradición viva mucho tiempo.
Los dances aragoneses son manifestaciones festivas que combinan música, danza, vestuario y, a menudo, elementos teatrales. Estas celebraciones, arraigadas en las tradiciones locales, reflejan la historia, los valores y las creencias de las comunidades que las practican. Al declararlos BIC, se reconoce su valor cultural, no solo como eventos festivos, sino como portadores de una identidad cultural única y significativa.
Esta declaración implica un compromiso de las instituciones y la sociedad para su preservación y difusión. Pero es fundamental que esta protección no se limite a un marco legal, sino que se traduzca en acciones concretas que involucren a las comunidades locales para que estas puedan adaptarla a los tiempos modernos sin perder su esencia. Programas educativos que involucren a los niños, talleres y festivales pueden ser herramientas efectivas para promover la transmisión intergeneracional y la revitalización de los dances.
En un mundo cada vez más globalizado, donde las culturas tienden a homogeneizarse, la protección del patrimonio cultural inmaterial se convierte en un baluarte contra la pérdida de diversidad cultural. Los dances de Aragón, como expresiones vivas de la identidad regional, nos recuerdan la importancia de valorar y proteger nuestras raíces. Al hacerlo, no solo preservamos el pasado, sino que también enriquecemos el presente y garantizamos un legado cultural para el futuro.
Isabel Arnas. PP / Albalate del Arzobispo

