Las rutas ciclistas y el turismo sostenible son dos apuestas que han ido creciendo a lo largo de estos últimos años en el territorio. Son muchos los Ayuntamientos y Comarcas que trabajan para atraer a turistas fuera del periodo estival a través de estas opciones. No obstante, aunque se han conseguido avances notables, el territorio todavía se enfrenta a problemas de acondicionamiento que dificultan este objetivo en puntos como el túnel del equinoccio de Valdealgorfa, una zona de paso para cientos de ciclistas que atraviesan la Vía Verde Val de Zafán y que, sin embargo, lleva meses cerrada y en condiciones de insalubridad.
Quien llega a esta zona se encuentra con una imagen que se debería haber solucionado hace tiempo. Una valla impide el acceso a la infraestructura, y el ciclista debe optar en cambio por una ruta alternativa. En el interior del túnel del Equinoccio se acumulan, además, numerosas piedras de balastro que iban a sustituir por riego asfáltico, pero se quedó a medias, lo que hace el paso intransitable. Y todo ello no por un problema inasumible, sino por una clara dejadez administrativa para retomar las obras y concluir su acondicionamiento.
Las obras para acondicionar el tramo de camino natural de la Vía Verde entre Alcañiz y Valdealgorfa comenzaron entre finales de 2023 y 2024. La paralización de la obra llegó a finales de 2025, pero la situación empeoró sobremanera el 23 de agosto de este mismo año cuando la localidad, junto a otras como Castelserás, fue foco de una fuerte granizada y una importante descarga de agua. Desde entonces hasta ahora, casi a finales de 2026, la obra sigue paralizada.
En ese sentido, urge que las administraciones pertinentes indiquen los plazos de avance de dichos trabajos al Ayuntamiento, desde donde se traslada el malestar de todo un pueblo. Porque ni Valdealgorfa ni ningún otro municipio debería ver cómo el tiempo avanza y uno de sus enclaves turísticos de referencia se queda aislado y pendiente de acondicionamientos que nunca llegan.
Editorial.

