La especulación es una operación comercial consistente en comprar mercaderías, inmuebles, valores o efectos públicos, con ánimo de obtener lucro en menos de un día, mediante su posterior venta a precios más altos.

Una vez que ya sabemos el significado de especulación, lo podemos trasladar a nuestro territorio, ya que desde que se construyó el pantano de Mequinenza, el cual inundó las tierras más fértiles de nuestro municipio a cambio de nada, sólo ha sido en beneficio de otra comunidad vecina para su desarrollo industrial. Sin embargo, otras zonas del territorio español sí supieron sacar beneficio de estas expropiaciones con exenciones ficales, rebajas en tarifas eléctricas o implantando industria en el terreno.

Llevamos un tiempo observando cómo se están implantando y construyendo plantas para la generación de energía sostenible, llámese plantas fotovoltaicas, aerogeneradores etc. Plantas que ocupan un vasto terreno, dejando la tierra estéril para su posterior utilización como recurso agrario o simplemente ambiental, con el agravante de que, a la hora de crear empleo, sólamente se ve reflejado en su mínima expresión.

Ahora hay un proyecto en marcha para la instalación de más de cincuenta aerogeneradores en el término de Caspe, más los que se van a instalar en los territorios vecinos, donde ya se han construido la subestación eléctrica para el desalojo de la energía que se genere, así como las torres de alta tensión para su transporte. Lo más sangrante es la especulación de la empresa que lo va a realizar, ya que no ha contado ni con las instituciones locales, ni con los vecinos. Tampoco se ha realizado una consulta popular para ver si queríamos que se implantara este proyecto, consulta a la que se comprometió el actual equipo de gobierno del Ayto. de Caspe y que, por lo visto, se ha quedado en agua de borrajas. El mismo equipo que, cuando le preguntas por este proyecto, sólo recibimos como respuesta: ¨No sabemos nada.

Así que nos van a instalar unos aerogeneradores donde el impacto medioambiental es grandísimo, no se van a crear puestos de trabajo, no se va a generar industria y no vamos a tener ninguna rebaja en ningún tipo de recibo. Y lo peor de todo es que toda la energía que se genere aquí va a ser para el desarrollo económico de nuestra vecina comunidad. La empresa del proyecto, una vez que termine la construcción y puesta en marcha, se las venderá a las empresas distribuidoras y es ésta la única que sacará tajada de este asunto. Adivinen como se llama este tipo de actuación. Estamos a favor de las renovables y sostenibles. Sí, pero no así.

Rafael Lumbreras. CHA / Caspe