La adjudicación de 30 plazas de Pediatría de Atención Primaria en Aragón, 24 de ellas fuera de las capitales de provincia, merece un reconocimiento expreso. Especialmente en territorios como el Bajo Aragón Histórico y las Cuencas Mineras, donde la falta de especialistas se ha convertido durante años en una preocupación constante para las familias. La cobertura de las plazas de Alcorisa, Andorra, Híjar, Utrillas y Caspe supone una excelente noticia que demuestra que es posible avanzar en la solución de uno de los grandes problemas de la sanidad rural.

El caso de Utrillas resulta especialmente significativo, después de años sin contar con pediatra. También lo es que, hace apenas unos meses, las siete plazas de esta especialidad ofertadas en nuestro territorio quedaran desiertas. El cambio merece ser celebrado y debe servir de estímulo para seguir trabajando en la consolidación de las plantillas sanitarias. La estabilidad de los profesionales es fundamental para garantizar la continuidad asistencial y recuperar la confianza de una población que ha soportado demasiadas incertidumbres.

La sanidad pública constituye uno de los principales pilares de la vertebración territorial. Disponer de atención pediátrica cerca del domicilio facilita la conciliación familiar, evita desplazamientos innecesarios y contribuye a que los pueblos sigan siendo lugares atractivos para vivir y criar a los hijos. Por ello, resulta imprescindible profundizar en las políticas de incentivación de las plazas de difícil cobertura, mejorar las condiciones laborales, facilitar el acceso a la vivienda y ofrecer oportunidades de desarrollo profesional que favorezcan el arraigo de los facultativos.

El Gobierno de Aragón debe aprovechar este avance para extender las medidas de captación y fidelización al conjunto de especialidades y centros sanitarios rurales, donde persisten importantes dificultades de cobertura. También es necesario garantizar sustituciones y equipos suficientes para evitar la sobrecarga de quienes sostienen diariamente el servicio.

Hoy corresponde aplaudir una decisión que beneficia directamente a las familias de nuestro territorio. El siguiente reto será convertir estas adjudicaciones en estabilidad duradera y seguir avanzando hacia una sanidad rural sólida, cercana y de calidad. La igualdad de oportunidades también se construye desde las consultas de nuestros centros de salud.