Una helada tardía ha afectado a algunas zonas del territorio
Algunas de las bodegas del Bajo Aragón Histórico ya se encuentran inmersas de lleno en el proceso de recogida de la uva. Aunque todavía es pronto para conocer estimaciones en cuanto al número de kilos, la calidad esperada es muy buena. Así lo confirma Carlos Albesa, presidente de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) de vino del Bajo Aragón, en la que se encuadran 17 bodegas y cooperativas. «No ha habido afecciones fúngicas ni ningún tipo de problema que afecte a la calidad del fruto, y eso nos va a dar una cosecha realmente buena», enuncia.
Como aspecto negativo, el presidente de al IGP destaca algunas zonas que se vieron afectadas por una helada tardía, con la merma de cosecha que va a suponer en esas localizaciones. «La helada se produjo en zonas hondas y cercanas a los ríos. Quemó todo el brote verde y ha hecho que la planta saque menos uva de lo habitual, y en estas zonas tendremos entre el 25 y el 50 por cien menos de cantidad de cosecha», estima.
Al margen de este hecho puntual, Carlos Albesa destaca que la climatología ha sido muy positiva, especialmente porque no ha habido exceso de lluvias en verano ni en primavera. «Debido a esto las uvas no se han hinchado demasiado y no van a proceder de viñas vigorosas, con lo cual la relación de volumen dentro del grano de uva con la piel va a ser muy buena para elaborar vinos tintos, y sanitariamente también muy buena para hacer blancos y rosados», explica.
El presidente de la IGP comenta que, debido a la helada, la cantidad de uva obtenida variará en función de las zonas. «Hay zonas que van a tener una cosecha excelente, del 100%, otras que fueron muy afectadas que tendrán solo un 25%, y otras que van a tener entre el 50% y el 75%, que es lo más general», afirma.
Vendimia adelantada
En una campaña considerada como normal las variedades de tempranillo se empiezan a recoger a partir del 15 de agosto. Para mediados o finales de septiembre quedan las variedades autóctonas y garnacha, aunque el momento exacto de la vendimia depende del microclima propio de cada zona. Por ejemplo, en la zona de Batea, Nonaspe y Fabara, así como en las Bodegas Guallart de Alcañiz, es habitual que la cosecha se empiece a recolectar antes.
Para esta campaña se espera al menos una semana de adelanto, algo provocado por el aumento de temperaturas que llegó más temprano. «Si las primaveras son más cálidas se acelera el ciclo vegetativo de la planta, y eso transfiere las semanas de adelanto que esperamos», explica Albesa. Por ello, las temperaturas un poco más altas de esta primavera y de junio y julio han hecho que se adelante la recogida de las uvas.
Pese a lo que se pueda pensar, las temperaturas muy elevadas no son favorables para las vides. «Cuando se llega por ejemplo a 40º no es nada bueno para la planta, porque esta se paraliza, cierra estomas y no puede hacer el trabajo de síntesis de azúcares y ácidos», manifiesta Albesa.
Reconocimiento internacional
Los vinos que se encuadran dentro de la IGP de vino Bajo Aragón tienen buena salida por lo general y cada vez están mejor valorados en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras. «Poco a poco, nuestros vinos son cada vez más conocidos por su calidad, y eso hace que la gente los valore dentro y fuera de nuestro país», explica Albesa. Asimismo, el presidente destaca que los vinos tienden a venderse más fuera de España que en el mercado nacional.
Otro aspecto importante tiene que ver con la alta competencia vinícola que existe en nuestro país, que genera un incremento en el valor del producto. «La relación calidad - precio es correcta, e incluso a veces la calidad está por encima del precio. Eso hace que los vinos se vendan más, tanto En España como fuera», comenta.
El caso particular de Amprius Lagar
La bodega de Amprius Lagar, ubicada en el corazón del Matarraña e incluida también dentro de IGP Bajo Aragón, ha sido una con la que la climatología se ha cebado negativamente. «Se ha juntado primero una sequía, después una helada, y para terminar el granizo. Ha sido un desastre», explica Pedro Casas, gerente de la bodega.
De las 120 o 130 toneladas que se esperaban en el peor de los casos, el gerente afirma que no cree que se superen las 50. «Estamos vendimiando por no dejar la uva en la planta, porque habría sido más rentable dejar la uva en el campo que recogerla. Ha sido casi un tema más romántico que económico», destaca.
Pese a lo negativo en cuanto a cantidad, esperan que el poco vino obtenido sea de buena calidad. «Estamos vendimiando a mano, con lo cual estamos clasificando muy bien lo que cogemos y, por lo menos, se espera una muy buena calidad», comenta Casas. Al igual que en muchas otras bodegas, en este caso la vendimia se ha adelantado «unos 10 o 12 días más de lo normal», e incluso ya han recolectado el vino blanco.
Pese a que la campaña va a ser un «desastre» en cuanto a cantidad de producción, en Amprius Lagar encuentran consuelo en la inauguración de su nueva bodega. «Este año estrenábamos bodega propia, ubicada en Arens de Lledó, y eso es lo que nos ha animado», concluye Pedro Casas.
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