Para buscar la soledad un hombre necesita alejarse tanto de su propia alcoba como de la sociedad… Pero si el hombre desea sentirse realmente solo no tiene más que contemplar las estrellas".
El autor de estas líneas que dan inicio a "NATURALEZA", el libro que hoy os recomiendo, es RALPH WALDO EMERSON: el filósofo y poeta estadounidense que, a principios del sglo XIX, inició el camino de un pensamiento que no ha dejado de ganarse adeptos, casi hasta nuestros días. Creó el "trascendentalismo", un movimiento filosófico, político y literario que afirma que el alma de cada individuo es idéntica al alma del mundo y contiene lo que el mundo contiene. La Naturaleza y la espiritualidad son los dos pilares que sustentan el movimiento: "El ser humano cuando se encuentra en contacto con la naturaleza es capaz de entrar en contacto con la energía cósmica, la fuente creadora de la vida". Además de EMERSON, las principales figuras del movimiento fueron Henry David Thoreau, Walt Whitman o Louisa May Alcott.
Este eminente y delicioso ensayo: "NATURALEZA", es, pues, el más representativo del pensamiento de EMERSON. En él nos invita a salir de la cáscara confortable y artificial creada por el hombre para realizar una inmersión total en la Creación, y dejar que nuestra alma se identifique con el alma del mundo y con todo lo que este contiene, desde lo más pequeño hasta lo más grande, hasta componer la grandiosa Naturaleza.
Como sabéis, no es mi costumbre recomendaros ensayos, pero es que este es diferente: su fácil lectura y lo preciosista de su prosa, además de la belleza y profuncidad de su pensamiento, hacen de su lectura una experiencia inolvidable. No en vano han sido muchos los escritores y filósofos que se han visto atraídos por él; desde Nietzsche hasta Borges, pasando por Carlyle o Herman Melville.
La cuidada y preciosa edición que nos presenta la editorial Nórdica (con las exquisitas ilustraciones de Eugenia Abalos salpicándolo todo) es otra maravilla y creo que está a la altura de la obra de EMERSON y su particular visión del mundo, donde todo estaba íntimamente relacionado: lo material con lo espiritual o el sentido del hombre en el mundo con el Creador. Se incluyen, además, doce bellísimos poemas del autor.
Por todo ello, siento e intuyo que estamos, sin duda, ante un gran libro.
Miguel Ibáñez. Librería en Alcañiz




